Un gran avance científico podría revolucionar la forma de diagnosticar el Alzheimer. Investigadores internacionales han desarrollado un método que permite detectar señales de la enfermedad a través de gotas de sangre obtenidas del dedo, un procedimiento mucho más sencillo y menos invasivo que los análisis tradicionales.
El hallazgo fue publicado recientemente en Nature Medicine y representa un paso importante hacia un diagnóstico más accesible y rápido, incluso en lugares donde los métodos convencionales son costosos o difíciles de implementar.
¿CÓMO FUNCIONA EL NUEVO MÉTODO?
El estudio indica que muestras de sangre seca, obtenidas con un simple pinchazo en la yema del dedo y secadas en una tarjeta, pueden revelar marcadores clave de la enfermedad, como p-tau217, GFAP y NfL. Estos biomarcadores permiten detectar cambios relacionados con el Alzheimer con una precisión del 86%, comparable a los análisis de líquido cefalorraquídeo.
Este enfoque recuerda a la prueba del talón en recién nacidos, y ofrece la ventaja de que las muestras pueden ser tomadas por los propios participantes y enviadas por correo sin necesidad de refrigeración ni personal especializado.
ESTUDIO INTERNACIONAL
El trabajo fue realizado por un equipo de cinco países: Suecia, Reino Unido, Italia, Dinamarca y España. En nuestro país participaron los grupos de Mercè Boada, neuróloga cofundadora de Ace Alzheimer Centre, y Daniel Alcolea, investigador en la Unidad de Memoria de Sant Pau.
De los 337 voluntarios del estudio, 164 procedían de España, incluyendo personas con quejas cognitivas y adultos con síndrome de Down, población que suele presentar mayores dificultades para métodos invasivos de diagnóstico.
RESULTADOS Y VENTAJAS DEL MÉTODO
- Detección confiable: niveles de p-tau217 en la sangre capilar coincidieron con los análisis tradicionales.
- Uso en personas con síndrome de Down: método factible y bien tolerado, mostrando niveles elevados de p-tau217 y GFAP en participantes con demencia.
- Simplicidad y accesibilidad: las tarjetas con gotas de sangre pueden enviarse por correo, ampliando el acceso al diagnóstico y seguimiento longitudinal.
Según Alcolea, este método no sustituye todavía a los análisis estándar, pero es ideal para identificar patología establecida o realizar cribado en poblaciones de riesgo elevado.
HACIA UN DIAGNÓSTICO MÁS ACCESIBLE Y MENOS INVASIVO
Durante las últimas dos décadas, el diagnóstico del Alzheimer ha evolucionado desde técnicas invasivas como la punción lumbar hasta biomarcadores plasmáticos más accesibles. Este nuevo enfoque lleva la innovación un paso más allá, acercando el diagnóstico a personas que antes tenían barreras logísticas o económicas.
A pesar de los avances, el Alzheimer sigue siendo un problema global de salud, afectando a más de 57 millones de personas y proyectándose a más de 150 millones de casos para 2050, con enormes costos para la sociedad y los sistemas de salud, según la OMS.
El método de detección mediante gotas de sangre seca representa un acontecimiento importante en la lucha contra el Alzheimer, ofreciendo un diagnóstico menos invasivo, accesible y potencialmente escalable a nivel global. Aunque aún requiere estudios a gran escala, los resultados abren la puerta a un futuro en el que identificar la enfermedad de manera temprana sea mucho más sencillo y universal.









































