Una fotografía tomada durante el banderazo del operativo “Guelaguetza Segura 2025” ha desatado una nueva ola de críticas en redes sociales. En la imagen aparece el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Oaxaca, Iván García Álvarez, circulando como copiloto en una motocicleta… sin portar casco.
El hecho, aparentemente menor para algunos, se convirtió en un símbolo de incongruencia institucional. Al tratarse del máximo responsable de velar por la seguridad vial y el cumplimiento del reglamento de tránsito en el estado.
“LA GRÁFICA LO DICE TODO”: INDIGNACIÓN EN REDES SOCIALES
Los comentarios no se hicieron esperar. La imagen fue ampliamente compartida con frases que cuestionan la autoridad moral del funcionario:
“La gráfica lo dice TODO: quien debería poner el ejemplo viola el reglamento de tránsito y movilidad 🚦📛”
“¿Así quieren sancionar a los ciudadanos? 🤨”
“Este acto no solo es una falta grave, también manda un mensaje peligroso a la ciudadanía. Si los que deben aplicar la ley no la respetan… ¿a dónde nos está llevando la famosa Primavera Oaxaqueña? 🌸😒”
“¿Dónde quedó la congruencia?”
“¿Y el casco, Secretario?”
EL FUNCIONARIO QUE DEBE HACER CUMPLIR LA LEY… ¿LA INCUMPLE?
La Ley de Movilidad para el Estado de Oaxaca es clara: el uso del casco es obligatorio tanto para conductores como para acompañantes de motocicleta. La omisión no solo representa una falta administrativa, sino también una acción que pone en riesgo la integridad física del infractor y envía un mensaje contradictorio a la ciudadanía.
Lo que agrava el hecho es el contexto del evento, ya que la fotografía fue tomada en el marco del arranque de un operativo de seguridad vial. Cuyo propósito es precisamente prevenir accidentes y garantizar el respeto al reglamento.
¿FALTA DE EJEMPLO O DESPRECIO POR LA NORMA?
Aunque hasta el momento el secretario Iván García Álvarez no ha emitido postura oficial, el silencio institucional se percibe como una falta de responsabilidad pública, más aún cuando se trata de un representante de primer nivel en materia de seguridad ciudadana.
El hecho ha sido interpretado por varios sectores como una imprudencia de alto rango que pone en entredicho el discurso de legalidad y prevención que promueven las autoridades oaxaqueñas.
LA PRIMAVERA OAXAQUEÑA Y SUS CONTRADICCIONES
El caso reaviva críticas hacia la llamada “Primavera Oaxaqueña”, lema con el que el actual gobierno estatal ha intentado proyectar una imagen de renovación, legalidad y transformación. Para muchos, sin embargo, este tipo de actos simbólicos exponen una distancia preocupante entre el discurso oficial y la práctica diaria.
Mientras tanto, la ciudadanía se pregunta:
“Si el titular de Seguridad viola el reglamento de tránsito… ¿quién va a hacer que se cumpla?”






































