Tres trabajadores de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) fueron víctimas de un secuestro virtual en el municipio de Sola de Vega, Oaxaca, luego de que delincuentes exigieran 100 mil pesos a cambio de una supuesta liberación.
Los tres hombres fueron localizados con vida y en buen estado en un hotel de esa misma localidad, después de que sus familiares y compañeros recibieran llamadas y audios con amenazas y exigencias económicas.
El caso ocurrió durante la mañana del martes 22 de septiembre, cuando el jefe inmediato de los trabajadores comenzó a recibir comunicaciones en las que le aseguraban que los tres ingenieros estaban privados de su libertad.
EXIGÍAN 100 MIL PESOS POR SU SUPUESTA LIBERACIÓN
La extorsión comenzó con llamadas telefónicas dirigidas al jefe de los tres trabajadores.
Los responsables afirmaban tener retenidos a los ingenieros y exigían 100 mil pesos para supuestamente dejarlos en libertad.
Sin embargo, las características de las llamadas hicieron sospechar que se trataba de un secuestro virtual, una modalidad de extorsión en la que los delincuentes utilizan amenazas, engaños y manipulación para convencer a familiares o compañeros de que una persona se encuentra secuestrada. Aunque físicamente permanece en otro sitio.
Ante la exigencia económica, se recomendó no realizar ningún depósito y proporcionar información que permitiera establecer la ubicación de las personas.
LOS ENCUENTRAN EN UN HOTEL
La búsqueda permitió ubicar a los tres trabajadores en un hotel de Sola de Vega.
Los hombres fueron identificados con las iniciales Y.C.S., H.D.D. y D.L.A., y se confirmó que estaban a salvo y que habían sido víctimas de un esquema de secuestro virtual.
El hallazgo permitió evitar el pago de los 100 mil pesos solicitados por los extorsionadores y puso al descubierto el mecanismo utilizado para mantener bajo engaño a quienes recibían las llamadas.
EL ENGAÑO DEPENDÍA DEL AISLAMIENTO
Uno de los elementos característicos de este tipo de extorsiones es conseguir que la supuesta víctima permanezca incomunicada mientras los delincuentes mantienen contacto con familiares, compañeros o personas cercanas.
En este caso, las llamadas y audios buscaban generar la percepción de que los tres trabajadores estaban retenidos y que su integridad dependía del pago inmediato del dinero.
La intervención permitió romper esa dinámica antes de que se concretara la entrega del efectivo.
El hecho también evidencia la importancia de verificar directamente la situación de una persona antes de realizar transferencias o depósitos ante una exigencia telefónica. Particularmente, cuando los responsables presionan para obtener dinero de manera inmediata.
INVESTIGAN A LOS RESPONSABLES
Tras localizar a los tres trabajadores, las autoridades iniciaron las investigaciones para establecer quiénes realizaron las llamadas y determinar la identidad de los responsables.
Entre las primeras acciones se recabó información relacionada con una de las líneas telefónicas utilizadas durante las comunicaciones de extorsión.
Hasta ahora no se ha informado de personas detenidas por estos hechos.
La investigación deberá determinar la procedencia de las llamadas, la forma en que los responsables obtuvieron información sobre los trabajadores. Y si existe alguna relación con otros casos similares registrados en la entidad.
UNA LLAMADA PUEDE CONVERTIRSE EN UNA EXTORSIÓN
El caso ocurrido en Sola de Vega muestra cómo una llamada puede desencadenar una situación de alarma para familiares y compañeros de trabajo cuando los delincuentes presentan como real un supuesto secuestro.
La exigencia de dinero, las amenazas y la presión para tomar decisiones inmediatas forman parte de una estrategia diseñada para impedir que quienes reciben la llamada tengan tiempo de comprobar lo ocurrido.
En este caso, los tres trabajadores fueron encontrados con vida y sin que se concretara el pago solicitado.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para identificar a quienes estuvieron detrás de la extorsión.







































