Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones AEI irrumpió en la región Mixteca con un objetivo claro: capturar a un hombre identificado con las iniciales D.R.M. señalado de cometer violación equiparada agravada contra una niña. Un caso que, según las primeras indagatorias, dejó marcas profundas en el cuerpo y en la memoria de la víctima.
Los hechos se remontan en diferentes noches de octubre del año pasado. La menor —cuyo nombre permanece reservado por razones obvias— se encontraba en su casa del barrio Guadalupe Yucuñuti, en Benito Juárez, dentro de la jurisdicción de Tezoatlán de Segura y Luna, cuando el agresor aprovechó la confianza y cercanía derivada de su relación con la madre de la pequeña.
Ingresaba al hogar como si nada, pero detrás de esa apariencia cotidiana escondía un comportamiento depredador.
La niña comenzó a mostrar cambios visibles: miedo, retraimiento, dolor… señales que, juntas, contaron una historia que nunca debió ocurrir. Al revelar lo sucedido, la denuncia fue presentada de inmediato.
La Fiscalía General inició una investigación exhaustiva, reconstruyendo paso a paso el infierno que la menor vivió. Con las pruebas reunidas, un juez liberó la orden de aprehensión contra el sujeto, quien finalmente fue detenido.






































