Un accidente de alto impacto registrado la mañana del miércoles 22 de abril en la carretera estatal 310, en el tramo San Juan del Río–Amealco de Bonfil, Querétaro, dejó una escena de devastación: al menos nueve personas muertas y 27 más lesionadas, tras el choque de un autobús contra un árbol.
El percance ocurrió cerca del kilómetro 8, a la altura de la zona conocida como La Muralla, en las inmediaciones del hotel del mismo nombre.
PÉRDIDA DE CONTROL Y POSIBLE FATIGA DEL CONDUCTOR
De acuerdo con reportes preliminares, la unidad circulaba a alta velocidad cuando el conductor habría perdido el control. Versiones locales señalan que el chofer presuntamente se quedó dormido, lo que provocó el impacto.
El autobús transportaba alrededor de 36 pasajeros, la mayoría originarios de la comunidad de San Ildefonso, quienes habían abordado la unidad horas antes del accidente.
ESCENA DE DEVASTACIÓN Y RESCATE
Tras el choque, la parte frontal del vehículo quedó completamente destruida y varios pasajeros salieron proyectados fuera de la unidad, lo que complicó las labores de rescate.
Equipos de emergencia, paramédicos y cuerpos de seguridad acudieron al lugar para atender a los heridos y coordinar el traslado de los casos más graves. Tres de los lesionados fueron evacuados en helicóptero hacia hospitales especializados.
El resto de los afectados fue trasladado a unidades médicas cercanas.
CARRETERA CERRADA Y PERITAJE EN CURSO
La zona del accidente permanecía acordonada mientras continúan las labores de peritaje y el levantamiento de indicios. La circulación en el tramo carretero fue cerrada completamente para facilitar las tareas de auxilio.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un informe final sobre las causas del accidente ni sobre posibles responsabilidades legales.
UNA RUTA MARCADA POR LA VELOCIDAD Y EL RIESGO
El siniestro vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en el transporte de pasajeros en carreteras estatales, donde factores como el exceso de velocidad, la fatiga de los conductores y la falta de controles estrictos siguen apareciendo en los reportes preliminares de accidentes graves.
Mientras continúan las investigaciones, el número de víctimas podría ajustarse conforme avancen las labores de identificación y atención hospitalaria.





































