La muerte de la influencer Dulce Ivonne Enríquez Ramírez volvió a mover el tablero jurídico del caso ocurrido el pasado 09 de enero en el libramiento de Ocotlán de Morelos, donde el vehículo en el que viajaba se estrelló y ella resultó con lesiones que finalmente le arrebataron la vida el 19 de enero. Lo que al principio se manejó como un accidente culposo, hoy ya es investigado como homicidio culposo y daños, luego de que la Fiscalía ajustara la carpeta conforme avanzaron los dictámenes.
La dependencia estatal, a través de sus áreas periciales, reunió los primeros elementos técnicos que revelan inconsistencias con la versión inicial del percance. Con base en estos indicios, la indagatoria cambió de rumbo y pasó a manos de la Vicefiscalía de los Valles Centrales, que ahora trabaja para reconstruir minuto a minuto lo ocurrido aquella mañana en la carretera de cuota.
¿QUIÉN CONDUCÍA LA CAMIONETA?
Entre los detalles que han generado mayor presión pública está el señalamiento de que presuntamente el conductor del vehículo era el presidente municipal de Santa María Huatulco, Julio César Cárdenas Ortega, quien también resultó lesionado. El edil ha intentado desmarcarse del hermetismo: en una reciente intervención en una estación de radio con el periodista Humberto Cruz afirmó estar “dispuesto a declarar y a enfrentar lo que corresponda”, aunque evitó profundizar en su papel durante el choque.
CIUDADANÍA EXIGE CLARIDAD Y JUSTICIA
Mientras tanto, el expediente avanza, pero no a paso silencioso. La muerte de Dulce Ivonne abrió una grieta que exige claridad: quién venía al volante, bajo qué condiciones circulaban y qué responsabilidades legales recaen ahora sobre los involucrados. La Fiscalía sostiene que seguirá recabando dictámenes y testimonios para “fortalecer la verdad jurídica”, pero en la calle la exigencia es más simple y más directa: saber quién debe responder por la vida que se perdió.
El caso sigue abierto y, con la reclasificación, también la expectativa de que la investigación ya no se limite a un percance carretero más, sino a un hecho donde hubo una víctima que nunca regresó del accidente.






































