Al borde de la muerte se encuentra un trabajador de 40 años de edad, luego de sufrir una violenta descarga eléctrica mientras realizaba labores de construcción en la zona norte de esta ciudad istmeña. El dramático incidente desató la indignación de los colonos debido a la nula respuesta de las plataformas de auxilio estatales.
EL ACCIDENTE
Los hechos se registraron durante la mañana del domingo 17 de mayo en las inmediaciones de la colonia San Vicente Goola. Vecinos del asentamiento fueron alarmados por un potente estruendo que sacudió la cuadra; al salir de sus viviendas para investigar, localizaron al obrero tirado boca arriba sobre el suelo y con visibles huellas de quemaduras en el cuerpo. Segundos antes, el hombre presuntamente había hecho contacto accidental con un cable de media tensión.
EL CALVARIO POR AUXILIO
De inmediato, los testigos marcaron de forma insistente a los servicios de emergencia para solicitar el envío urgente de una ambulancia. Sin embargo, los ciudadanos denunciaron públicamente que los operadores nunca atendieron los telefonemas, dejando en completo desamparo a la víctima mientras agonizaba sobre el pavimento.
Ante el bloqueo telefónico, elementos de la Policía Municipal de Juchitán arribaron como primeros respondientes y, al ver la gravedad de la situación, canalizaron el apoyo de forma directa con la base del Heroico Cuerpo de Bomberos y Protección Civil Municipal, cuyos paramédicos finalmente llegaron para brindar los primeros auxilios estipulados por los protocolos de reanimación.
TRASLADO E IDENTIDAD
El lesionado fue identificado en el lugar como Wilber D. H., de 40 años de edad, originario del municipio de Guevea de Humboldt. Los rescatistas lo estabilizaron y lo trasladaron de emergencia a un hospital general de la región bajo un diagnóstico reservado. Médicos especialistas reportaron su estado de salud como crítico debido a los severos daños internos provocados por la entrada y salida de la corriente eléctrica, mientras que la sociedad civil juchiteca exigió una auditoría formal ante las constantes fallas del centro de mando C4.







































