Un hecho lamentable ha generado indignación y enojo entre fieles católicos en la capilla ubicada en el conocido crucero de la “Y” en la Villa de Zaachila. Luego de que una mujer fuera sorprendida extrayendo limosnas con un imán de la alcancía del recinto.
El robo, presuntamente cometido en horas en que no hay vigilancia, fue denunciado por una mujer que presenció el acto y decidió alzar la voz en defensa de lo sagrado. Señalando que este tipo de conductas lastiman la fe y la solidaridad de quienes colaboran con devoción.
“NOSOTROS LLEVAMOS LIMOSNA Y ELLA SACA LO QUE NO LE CORRESPONDE”
La testigo y denunciante, visiblemente molesta, compartió su indignación tras presenciar el hurto:
“Nosotros como fieles llevamos limosna… y me dio mucho coraje que personas sin vergüenza acudan a sacar lo que no les corresponde”, declaró.
La mujer explicó que la implicada utilizaba un objeto con imán para atraer las monedas desde el interior de la alcancía, una práctica que, según algunos testigos, podría estar ocurriendo con frecuencia sin que se detecte a tiempo.
EL LUGAR: UNA CAPILLA ABIERTA A TODOS… INCLUSO A LOS OPORTUNISTAS
La capilla en cuestión es un espacio abierto para el descanso, la oración y la reflexión para quienes transitan por esta importante vía de conexión.
Por ello, la situación ha generado un fuerte llamado a que se tomen medidas de prevención y vigilancia. Con el fin de que no se repitan hechos como este que afectan directamente la confianza y el respeto por los espacios religiosos. Podrán no ser adeptos o creyentes, pero se debe respetar el espacio como parte de la convivencia ciudadana.
FIELES PIDEN MAYOR SEGURIDAD Y RESPETO A LO SAGRADO
La comunidad católica que frecuenta el lugar exige mayor protección para los bienes de la iglesia. Particularmente las limosnas, que son utilizadas para el mantenimiento del lugar o para apoyar causas sociales y comunitarias.
Vecinos del crucero también han señalado que no es la primera vez que ocurren robos en esa zona. Por lo que sugieren instalar cámaras de seguridad o reforzar los sistemas de cerradura de las alcancías.
UN LLAMADO A LA CONCIENCIA Y A LA AUTORIDAD
Más allá del valor económico de lo robado, los creyentes consideran que lo más grave es la falta de escrúpulos de quienes abusan de la generosidad ajena, sobre todo en un contexto de fe. Por ahora, no se ha confirmado si la mujer fue detenida o identificada por autoridades religiosas o civiles.
La comunidad hace un llamado general a estar alerta y, sobre todo, a respetar los espacios de culto. “No es por el dinero, es por lo que representa”, concluyó otra persona que pidió anonimato, pero que se sumó a la denuncia pública.







































