Una adolescente de 17 años fue víctima de acoso sexual agravado mientras esperaba el transporte público en la calzada Héroes de Chapultepec, en la colonia Reforma de Oaxaca de Juárez.
De acuerdo con la causa penal, los hechos ocurrieron el 26 de febrero de 2026. Cuando un hombre identificado como G.L.L. se aproximó a la menor y realizó “actos de connotación sexual”. Dicha conducta es tipificada en el Código Penal del estado como delito agravado por tratarse de una víctima menor de edad.
La identidad de la adolescente se mantiene reservada conforme a la ley.
INTERVENCIÓN CIUDADANA
Tras la agresión, un grupo de trabajadores de una construcción cercana intervino de inmediato. Los obreros persiguieron al presunto responsable y lograron retenerlo hasta entregarlo a elementos de la Policía Vial de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca.
La rápida reacción evitó que el señalado huyera del lugar. Además, permitió su puesta a disposición de la autoridad correspondiente.
PROCESO JUDICIAL EN CURSO
Luego de las investigaciones ministeriales, el caso fue presentado ante un Juez de Control, quien calificó como legal la detención, formuló imputación y dictó auto de vinculación a proceso contra G.L.L. por el delito de acoso sexual agravado.
Además, se impusieron medidas cautelares y se fijó un plazo de un mes y 15 días para el cierre de la investigación complementaria.
El caso es atendido por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, a través de la Fiscalía Especializada en Justicia para Niñas, Niños y Adolescentes.
ACOSO EN ESPACIOS PÚBLICOS: UNA ALERTA CONSTANTE
El hecho vuelve a encender la preocupación sobre la seguridad de adolescentes en espacios públicos, particularmente en paradas de transporte. Donde la exposición y vulnerabilidad pueden ser mayores.
Especialistas en derechos de la niñez advierten que este tipo de conductas. Aunque en ocasiones minimizadas socialmente, constituyen delitos que afectan la integridad física y emocional de las víctimas.
Mientras avanza el proceso judicial, el caso deja en evidencia dos realidades: la persistencia del acoso en espacios urbanos y la importancia de la reacción ciudadana para impedir la impunidad inmediata.






































