La violencia volvió a cobrar una víctima en la zona metropolitana de Oaxaca. La mañana de este martes 9 de agosto, un hombre fue asesinado a balazos sobre la calle Quetzalcóatl, en la colonia Azteca. Perteneciente al municipio de San Jacinto Amilpas.
De acuerdo con los primeros reportes, la víctima se encontraba a las afueras de un domicilio cuando fue interceptado por sujetos armados. Quienes le dispararon en repetidas ocasiones. Su cuerpo quedó en el interior de un auto gris que tumbó un árbol frente a una vivienda. Una escena que rápidamente fue acordonada por elementos policiacos tras confirmarse la muerta de la víctima por parte de paramédicos de Cruz Roja Mexicana.
DATOS PRELIMINARES APUNTAN A UN TRABAJADOR DE SEMOVI
De manera preliminar, se informó que la víctima del homicidio ocurrido en la colonia San Jacinto fue identificada como Gustavo S. R., ex empleado del departamento de Multas y Sanciones de la Secretaría de Movilidad (SEMOVI). Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer los motivos y circunstancias del crimen en esta zona.
Hasta el momento, ni la dependencia ni autoridades estatales han emitido postura alguna sobre el hecho o la relación del occiso con la institución.
LA FISCALÍA INICIA INVESTIGACIÓN, PERO LA IMPUNIDAD PERSISTE
Elementos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) acudieron al sitio para realizar las diligencias correspondientes e iniciar la carpeta de investigación. Sin embargo, no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre el posible móvil del ataque.
La ejecución de esta mañana se suma a una serie de crímenes violentos en la capital oaxaqueña y municipios conurbados, que siguen ocurriendo pese a los anuncios de reforzamiento de seguridad por parte del gobierno estatal.
ASESINATOS SIN FRENO EN LA ZONA METROPOLITANA
La Colonia Azteca, ubicada en los límites con Santa María Atzompa y Oaxaca de Juárez, no es ajena a hechos delictivos. Pero la ejecución de un presunto funcionario estatal marca un nuevo nivel de riesgo y preocupación entre los habitantes.
Vecinos de la zona señalaron que los disparos se escucharon alrededor de las 9 de la mañana, lo que generó pánico entre quienes a esa hora se dirigían a sus trabajos o escuelas.
“No es la primera vez que pasa algo así, pero ya nadie se siente seguro”, expresó una residente bajo condición de anonimato.
UN ESTADO DONDE EL CRIMEN ADELANTA PASO
Este asesinato, como muchos otros que se registran en la entidad, revela la fragilidad del sistema de prevención y reacción ante hechos violentos.
Finalmente, mientras la sociedad oaxaqueña intenta recuperar la normalidad tras los estragos de inseguridad, los criminales parecen operar con total impunidad, incluso en zonas urbanas y a plena luz del día.






































