La captura de un presunto integrante de una red dedicada al secuestro de migrantes reactivó uno de los casos criminales más impactantes registrados en la región del Istmo de Tehuantepec. Donde autoridades descubrieron una vivienda que era utilizada como centro de cautiverio y en cuyo patio fueron localizados los restos de cuatro personas asesinadas.
El detenido fue identificado como Enrique M.C.. Quien enfrenta acusaciones relacionadas con el delito de secuestro. Además, es señalado como probable integrante de un grupo que operaba en el municipio de Juchitán de Zaragoza.
La detención fue realizada por agentes investigadores en cumplimiento de un mandato judicial, derivado de las indagatorias iniciadas tras el hallazgo de las víctimas en un inmueble ubicado en la Segunda Sección de esa ciudad.
UNA CASA DE SEGURIDAD PARA RETENER MIGRANTES
Las investigaciones apuntan a que la organización criminal interceptaba principalmente a personas migrantes que transitaban por la región del Istmo con destino al norte del país.
De acuerdo con las indagatorias, las víctimas eran trasladadas a una vivienda donde permanecían privadas de la libertad. Mientras que los responsables exigían dinero a sus familiares a cambio de permitirles continuar su trayecto.
Las autoridades establecieron que, en varios casos, las personas secuestradas permanecían retenidas en condiciones precarias mientras se negociaban los pagos de rescate.
EL TESTIMONIO QUE DESTAPÓ EL CASO
El caso salió a la luz luego de que un migrante originario de Honduras lograra escapar del inmueble donde presuntamente permanecía cautivo.
Tras recuperar su libertad, la víctima denunció los hechos ante las autoridades, proporcionando información que permitió ubicar el domicilio y desplegar un operativo para verificar las denuncias.
Su testimonio fue clave para iniciar una investigación que posteriormente reveló la magnitud de las actividades ilícitas que se desarrollaban en el lugar.
HALLAZGO DE CUATRO CUERPOS CONMOCIONÓ A LA REGIÓN
Como resultado de un cateo realizado el 6 de junio de 2025 con apoyo de corporaciones estatales y federales, agentes ministeriales ingresaron al inmueble señalado.
Durante la intervención fueron localizados cuatro cuerpos enterrados dentro del predio. Dicho hallazgo confirmó las sospechas sobre la violencia ejercida contra algunas de las víctimas retenidas por la organización.
Las investigaciones señalan que estas personas habrían sido asesinadas. Esto, luego de que sus familiares no lograron cubrir las exigencias económicas impuestas por los secuestradores.
Los restos fueron trasladados a instalaciones periciales para su análisis e identificación mediante pruebas científicas, con el propósito de que posteriormente pudieran ser entregados a sus familiares.
INVESTIGACIONES SIGUEN ABIERTAS
Tras el descubrimiento de la fosa clandestina, las autoridades ampliaron las investigaciones para identificar a todos los involucrados en la operación de la presunta red criminal.
La reciente captura de Enrique M.C. representa uno de los avances más relevantes dentro del caso. Sin embargo, las indagatorias continúan para ubicar y detener a otros posibles participantes.
Paralelamente, se encuentra en marcha el procedimiento legal para que el inmueble donde presuntamente se cometieron los delitos pase a manos del Estado mediante un proceso de extinción de dominio. Esto, debido a su posible utilización para actividades criminales.
El caso permanece bajo investigación y es considerado uno de los episodios de secuestro más graves documentados en los últimos años en la región del Istmo de Tehuantepec. Una de las principales rutas de tránsito migratorio del sur de México.







































