La tarde del martes, un mototaxista identificado como Jesús S., conocido localmente como “Chuy”, fue asesinado frente a los ojos de su familia en la Séptima Sección de Juchitán. El ataque ocurrió alrededor de las 16:00 horas en un domicilio sobre la calle Francisco I. Madero, casi esquina con Avenida de las Industrias.
Según vecinos, sujetos desconocidos arribaron al lugar y abrieron fuego contra Jesús, provocando alarma entre los presentes. Testigos relataron que, aunque aún mostraba signos de vida, el hombre murió segundos después antes de que pudieran solicitar ayuda médica.
FAMILIARES RETIRAN EL CUERPO
Tras el incidente, sus familiares, incluyendo su esposa y suegros, decidieron ingresar el cuerpo al domicilio antes de la llegada de las autoridades. Además, resguardaron la unidad de mototaxi del occiso, impidiendo inicialmente que fuera asegurada por las fuerzas de seguridad.
INTERVENCIÓN DE AUTORIDADES
Minutos después del ataque, elementos de la Policía Estatal, Municipal y de la SEDENA llegaron al sitio para confirmar la ejecución y realizar las diligencias correspondientes. Las autoridades, sin embargo, se enfrentaron a la resistencia familiar en cuanto al manejo de evidencias.
CRÍTICA A LA INSEGURIDAD
Este asesinato refleja un patrón de violencia que afecta a Juchitán y otras regiones del Istmo de Tehuantepec, donde la presencia de grupos armados y la percepción de impunidad generan temor en la población. La ejecución de Jesús S. frente a su familia evidencia la vulnerabilidad de los ciudadanos y la falta de protocolos efectivos de protección ante este tipo de ataques.
Fernando Santiago






































