El caso ocurrió en septiembre de 2020 en el municipio de San Andrés Zautla, Oaxaca, donde el agresor golpeó a la víctima hasta causarle la muerte y luego intentó ocultar el crimen arrojando el cuerpo a un pozo en su propia vivienda.
UN CRIMEN BRUTAL Y PREMEDITADO
Según los datos recabados durante el proceso judicial, entre el 17 y 18 de septiembre de 2020, el sentenciado atacó verbal y físicamente a N.B.G.N., su esposa, dentro de su domicilio ubicado en la calle 5 de Mayo. Utilizó un objeto contundente para agredirla, causándole lesiones fatales.
Una vez consumado el crimen, trasladó el cuerpo sin vida hasta un pozo ubicado en la parte trasera del mismo inmueble con la intención de ocultarlo. Posteriormente, la mujer fue reportada como no localizada, lo que activó los protocolos de búsqueda correspondientes.
HALLAZGO E IDENTIFICACIÓN
El cuerpo fue encontrado sin vida el 1 de octubre de ese mismo año. A partir de ese momento, las autoridades comenzaron una investigación especializada con perspectiva de género.
Por otra parte, gracias a la recopilación de pruebas suficientes, se pudo identificar y presentar ante el juez al responsable.
SENTENCIA A FEMINICIDA
Tras un proceso judicial encabezado por el Tribunal de Enjuiciamiento, se dictó una sentencia condenatoria contra Eduardo Javier A.M. por el delito de feminicidio agravado.
Además de la pena privativa de libertad, se le impuso una multa económica y la obligación de reparar el daño a los familiares de la víctima.
UN CASO QUE REFLEJA LA GRAVEDAD DE LA VIOLENCIA FEMINICIDA
Este caso no solo subraya la brutalidad del crimen, sino también la importancia de procesos de investigación con enfoque de género y la necesidad urgente de combatir la violencia estructural que viven las mujeres.
Finalmente, la sentencia, aunque ejemplar, no revierte la tragedia. Pero sienta un precedente ante un contexto nacional alarmante en materia de feminicidios.







































