La mañana del jueves 29 de enero se cometió un robo que parecía quedar impune terminó resolviéndose casi de inmediato, luego de que la víctima siguiera la pista digital de su propio teléfono y alertara a las autoridades.
Esa rápida reacción derivó en que investigadores de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) lograran ubicar y recuperar un iPhone 15 Pro Max que había sido sustraído en la capital.
De acuerdo con los hechos, tras la denuncia y el rastreo de la señal GPS, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), adscritos a la Vicefiscalía Regional de Valles Centrales, siguieron la ubicación hasta un pequeño local de reparación de teléfonos en el Oaxaca de Juárez, donde el aparato marcaba su última actividad.
Dentro del establecimiento, el propietario aseguró que el dispositivo había ingresado un día antes como parte del servicio técnico habitual y que desconocía su origen. Incluso explicó que le habían pedido el desbloqueo del equipo, motivo por el que lo tenían bajo revisión.
La escena dio un giro cuando la víctima, acompañada por los agentes, utilizó su Apple Watch para desbloquear el teléfono frente al personal del taller, confirmando de inmediato la legítima propiedad.
Tras la verificación correspondiente, el encargado del local optó por colaborar y entregó el dispositivo sin oponer resistencia, con lo que el caso quedó resuelto sin incidentes adicionales.
Este episodio refuerza la importancia de la denuncia oportuna y del uso de herramientas de localización, que permiten actuaciones ágiles y coordinadas para recuperar bienes robados en la capital oaxaqueña.






































