La violencia volvió a irrumpir en uno de los sectores comerciales de Culiacán, Sinaloa, luego de que un ataque a balazos dentro de un restaurante de comida china dejara una persona muerta y siete heridas, entre ellas el cantante de regional mexicano Víctor Antonio Valverde, conocido por interpretar la canción “El mayor de las ranas”.
Las detonaciones ocurrieron minutos después de las 20:00 horas en el restaurante Tai Pak, ubicado en la zona comercial del Desarrollo Urbano Tres Ríos, un sector donde se concentran restaurantes, comercios y plazas comerciales.
El ataque generó movilización de los cuerpos de seguridad y servicios de emergencia, mientras clientes y trabajadores quedaron expuestos a una situación de violencia en plena zona urbana.
EL CANTANTE, ENTRE LOS HERIDOS
La identidad de Valverde trascendió después de que se diera a conocer la relación de personas lesionadas por proyectiles de arma de fuego.
El cantante, de 22 años, fue trasladado a un hospital de Culiacán para recibir atención médica, de acuerdo con información difundida después del ataque.
Hasta el momento no se ha informado públicamente cuál es su estado de salud.
Además de Valverde, las personas reportadas como heridas son:
María “N”, de 32 años.
Rubén “N”, de 24 años.
Jair Eliseo “N”, de 20 años.
Edgar Jair “N”, de 23 años.
Israel “N”, de 20 años.
Ángel “N”, de 21 años.
La persona que murió fue identificada como Rubén “N”.
Las autoridades deberán determinar las circunstancias en las que ocurrió el ataque, así como establecer quiénes fueron los responsables y cuál habría sido el móvil.
OTRA NOCHE DE VIOLENCIA EN CULIACÁN
El ataque ocurre en una ciudad que lleva meses enfrentando episodios de violencia vinculados con la confrontación entre grupos criminales.
El hecho también vuelve a poner bajo cuestionamiento la seguridad en espacios públicos y comerciales de Culiacán, donde restaurantes y establecimientos concurridos se han convertido en escenarios de hechos violentos.
El ataque ocurrió en el Desarrollo Urbano Tres Ríos, una zona de intensa actividad comercial, lo que incrementó el riesgo para personas que se encontraban en el lugar sin relación aparente con el enfrentamiento.
La presencia de clientes, trabajadores y transeúntes vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta recurrente entre la población: qué tan seguros son los espacios cotidianos frente a una violencia que puede irrumpir incluso en lugares de convivencia familiar.
LA VIOLENCIA QUE NO CEDE
El episodio ocurre mientras en Sinaloa continúan los llamados de distintos sectores para detener la violencia.
El pasado 13 de septiembre, el obispo de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñonez, encabezó una marcha por la paz después de celebrar una misa al aire libre en una de las principales avenidas de la ciudad.
Durante su mensaje, el religioso dirigió un llamado a los integrantes del Cártel de Sinaloa para que detuvieran la confrontación interna.
“Deténganse. Miren lo que está ocurriendo. Miren a las familias heridas. Miren a los jóvenes. Miren a nuestra ciudad”, expresó.
El obispo también sostuvo que ningún interés puede estar por encima de la vida humana.
“Ningún poder, ningún dinero, ningún territorio y ninguna ambición valen más que una vida humana”, afirmó.
SIETE HERIDOS Y UN MUERTO
La balacera dejó nuevamente una estela de víctimas en Culiacán: una persona perdió la vida y siete más resultaron heridas.
Entre ellas se encuentra un joven cantante de 22 años cuya carrera dentro del regional mexicano comenzaba a ganar notoriedad.
Por ahora, la información disponible no establece que Valverde fuera el objetivo del ataque ni cuál fue la razón por la que se encontraba en el restaurante al momento de los disparos.
La investigación tendrá que esclarecer si se trató de un ataque dirigido contra alguna de las víctimas o de otro episodio relacionado con la violencia que afecta a la capital sinaloense.
Mientras tanto, el caso vuelve a exhibir la vulnerabilidad de quienes se encuentran en lugares públicos cuando la violencia armada irrumpe sin previo aviso.






































