El pánico regresó a las calles de este municipio zapoteca luego de que sujetos desconocidos atacaran a balazos la terminal de autobuses de la línea Autotransportes Rancho Gubiña. La agresión provocó la suspensión total e indefinida de las corridas y desató la furia de los trabajadores, quienes amenazan con colapsar la región con bloqueos carreteros.
SEGUNDA AGRESIÓN ARMADA
Los hechos ocurrieron durante las primeras horas del lunes 27 de julio. Presuntos sicarios arribaron a las instalaciones de la terminal y abrieron fuego de manera directa contra la fachada. El fuerte estruendo de los proyectiles obligó tanto a empleados como a los usuarios que esperaban viajar a tirarse al suelo para salvar sus vidas.
Este violento atentado representa el segundo ataque que sufre la empresa Rancho Gubiña en fechas recientes. Ante la falta de garantías de seguridad y con el fin de proteger la integridad física de los choferes, personal administrativo y pasajeros, los directivos de la empresa ordenaron frenar de inmediato todas las salidas hacia las diversas rutas que cubren en el Istmo de Tehuantepec.
HARTAZGO Y AMAGO DE BLOQUEO
Tras el cese de los disparos, operadores y personal de la línea manifestaron un profundo rechazo ante la ola de violencia que los azota. Con evidente indignación, los transportistas denunciaron que estas agresiones están directamente ligadas a las presuntas extorsiones y cobros de piso por parte del crimen organizado, un flagelo que pone en riesgo sus empleos y sus vidas diariamente.
Como medida de protesta y para presionar a las autoridades de los tres niveles de gobierno, los inconformes advirtieron que iniciarán un bloqueo total sobre la carretera federal 185, específicamente en el punto conocido como Canal 33.
DESPLIEGUE DE LAS FUERZAS DEL ORDEN
Minutos después de reportarse las detonaciones de arma de fuego, al lugar arribaron elementos de la Policía Estatal, personal de la Guardia Nacional y efectivos del Ejército Mexicano. Las fuerzas del orden procedieron a acordonar la escena del crimen y establecer un perímetro de seguridad para recolectar los indicios balísticos.
Afortunadamente, los cuerpos de auxilio confirmaron que no se registraron personas lesionadas ni pérdidas humanas que lamentar, quedando todo en severos daños materiales y crisis nerviosas. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) ya tomó conocimiento del caso e inició la carpeta de investigación correspondiente.








































