Un hombre identificado como Luis Fernando J.S. fue sentenciado a 80 años de prisión por el delito de feminicidio agravado. Luego de ser encontrado culpable de asesinar a su pareja sentimental e intentar simular un suicidio. Un caso ocurrido en el municipio de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.
La víctima, una mujer identificada por las iniciales M.J.C.U., fue hallada sin vida el 21 de agosto de 2023 en su domicilio. Inicialmente, las circunstancias parecían apuntar a un suicidio, pero una investigación detallada reveló que fue un feminicidio encubierto.
EL ENGAÑO: SIMULÓ UN SUICIDIO PARA OCULTAR EL ASESINATO
Según el expediente penal, el día del crimen, la pareja tuvo una fuerte discusión. Luis Fernando intentó agredir físicamente a la víctima, pero fue interrumpido por familiares, quienes se retiraron minutos después. Al escuchar gritos, regresaron a la vivienda y vieron al agresor salir de la casa, tras lo cual encontraron el cuerpo de la mujer sin vida.
En un primer momento, el hecho fue presentado como un suicidio, pero peritajes forenses especializados revelaron indicios claros de violencia previa, manipulación de la escena del crimen y una mecánica incompatible con un suicidio.
SENTENCIA EJEMPLAR: 80 AÑOS DE PRISIÓN Y MULTA ECONÓMICA
Con base en las pruebas científicas, testimonios y reconstrucción de los hechos, el Tribunal de Enjuiciamiento dictó una sentencia de 80 años de prisión contra Luis Fernando J.S. Además, fue condenado a pagar una multa de 518 mil 700 pesos como reparación del daño.
La sentencia se considera relevante no solo por la gravedad del crimen, sino porque visibiliza una práctica alarmante en contextos de violencia de género: la simulación de suicidios para encubrir feminicidios. Un patrón que ha sido documentado en otros casos similares en Oaxaca y otros estados del país.
MÁS ALLÁ DEL CASO: UNA REALIDAD QUE SE REPITE
Aunque esta condena representa un avance en términos de acceso a la justicia, también expone la persistente violencia feminicida en la región del Istmo y en Oaxaca en general. Donde las mujeres enfrentan altos niveles de riesgo en entornos domésticos.
Organismos civiles han advertido que muchas muertes violentas de mujeres continúan sin esclarecerse plenamente. Esto, debido a la normalización de la violencia, errores en las primeras diligencias o ausencia de perspectiva de género en las investigaciones.
UN SISTEMA QUE TODAVÍA DEBE REFORZARSE
Si bien en este caso se logró una sentencia sólida, los especialistas en derechos humanos insisten en que no basta con castigar después del crimen, sino que se requieren acciones preventivas, protocolos eficaces de atención a víctimas. Así como un entorno institucional que identifique señales tempranas de violencia feminicida.
Además, la simulación del suicidio evidencia lo fácil que puede ser manipular una escena. Esto, si las autoridades no actúan con rapidez y con perspectiva de género desde el primer momento.







































