BRICIA YOLANDA ARAGÓN VALDIVIA
Retos de la política exterior
La política exterior de México ha sido históricamente reconocida como una de las más eficaces y con más alto nivel humanista en el mundo, le ha brindado a nuestro país un lugar destacado en el concierto de naciones. La llegada de una nueva presidenta al poder en México pone en la mesa de discusión la continuidad de esa política exterior que por alguna razón se vio un tanto desdibujada en el sexenio que acaba de finalizar.
En su discurso de toma de posesión, Claudia Sheinbaum señaló que “la política exterior seguirá los principios constitucionales: libre autodeterminación de los pueblos, no intervención y solución pacífica de controversias.
Nos corresponde siempre defender la grandeza de México y promover relaciones de respeto. Nunca de subordinación. Somos un país libre, democrático, soberano e independiente”.
Aclaró además que “nuestros paisanos son héroes y heroínas de la patria. No solo ayudan a la economía de nuestro país, sino que también son pilar de la economía de Estados Unidos, siempre estaremos agradecidos y admirados por su trabajo, por ayudar a sus familias cada mes, por ello, siempre les defenderemos. Le he encargado al secretario de Relaciones Exteriores que su principal tarea sea atender en consulados que están en Estados Unidos y otros países a nuestros paisanos y paisanas con dignidad”.
Precisamente Juan Ramón de la Fuente Ramírez, ha sido ratificado por el Senado de la República como secretario de Relaciones Exteriores, luego de que las senadoras y senadores avalaran la propuesta realizada por la presidenta Claudia Sheinbaum para dirigir la política exterior de esta administración.
De cara al nuevo gobierno, se hacen presentes los retos que éste tendrá en materia de las relaciones internacionales; el primer reto que se presenta es la violencia y el crimen organizado, ya que son temas candentes para los jefes de Estado mexicanos desde hace tiempo, pero a Sheinbaum le tocará abordarlos en un momento especial.
AMLO recalcó que durante su mandato se revirtió la tendencia al alza de los homicidios en el país, cuya tasa cayó a 24 cada 100.000 habitantes en 2023, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Pero en los primeros cinco años del gobierno de AMLO se registraron 173,483 homicidios en México, de acuerdo al INEGI, más que durante los sexenios completos de sus predecesores desde 1990.
Los expertos creen que Sheinbaum tiene el desafío de reducir esas cifras y el poder de las mafias en México.
Asimismo, se requiere una presidencia con voluntad política para abordar este tema con todo lo que significa, reconociendo las redes de protección que desde el Estado han sustentado el crimen organizado. Y aunque la actual presidenta insiste en las mejoras que logró en su administración como jefa de gobierno en la CDMX
en el tema de seguridad, en la capital también hubo un aumento de las defunciones por causas no determinadas lo que arroja dudas sobre lo que dice la actual presidenta de sus logros como jefa de gobierno de la capital del país.
Por otra parte, existen fenómenos presentes a nivel nacional que dan voz de alerta como las desapariciones de personas, los desplazamientos forzados o la injerencia del crimen organizado en el ordenamiento político y social de cientos de municipios sobre los que faltan datos claros. Justamente esta realidad de 23 estados gobernados por Morena deberá favorecer el avance hacia la seguridad, sin posibilidad de justificación de malos resultados en esa materia.
Según la ONU nueve mujeres son asesinadas por día en el país, aun cuando en nuestro país se ha avanzado en cuanto a paridad de género, todavía muchas mujeres sufren graves violaciones, por lo que Sheinbaum será evaluada por cuánto logre cambiar esta realidad. La agenda de las mujeres es prioritaria también entonces en la medida que no sea un cambio periférico o sólo de narrativa, sino esencial.
Otra clave del gobierno de Sheinbaum pasará por la relación con Estados Unidos y, en particular, por lo que ocurra en el límite terrestre de 3,200 kilómetros entre ambos países. Sabemos que el cruce de migrantes sin papeles por esa frontera desde México se volvió uno de los puntos políticos más sensibles en Estados Unidos, que en noviembre celebrará elecciones entre dos candidatos: la actual vicepresidenta, Kamala Harris, y el expresidente Donald Trump.
Para Estados Unidos, el migratorio es un tema de seguridad nacional por lo que mantendrá la presión sobre México para que las cifras sigan bajo control sin importar quién esté en la Casa Blanca, pues las cifras de migrantes se desplomaron este año por el récord de detenciones de parte de los agentes fronterizos.
La política exterior de nuestro país estará también determinada por la posición que desde el gobierno federal se adopte frente a los diferentes conflictos abiertos en el ámbito internacional o en los temas que vayan surgiendo en el mismo; así como en las relaciones que se mantengan con los diferentes países, ya sea de intercambio comercial y/o político y cultural; de igual manera en la presencia y participación de México en los organismos internacionales y en los foros de orden global, donde los diferentes países tienen la posibilidad de adherirse a las agendas de cobertura de los diferentes temas de interés global.































