Acelerar el progreso hacia la salud ocular universal accesible y debatir acciones concretas para erradicar la pérdida de visión evitable, debe ser un esfuerzo constante y permanente debido a que en nuestro país existen alrededor de 12 millones de personas con algún grado de debilidad visual, pese a que el 80 por ciento de los casos pueden prevenirse, afectando el desarrollo en niños, y la productividad en adultos, lo que conduce a una fuerte carga económica para la sociedad.
La pérdida de visión y ceguera suponen un deterioro en la calidad de vida de quienes la padecen y también representan una carga socioeconómica. A nivel mundial, al menos dos mil 200 millones de personas tienen una discapacidad visual, en más o menos la mitad de los casos, la discapacidad ocular podría haberse tratado o incluso evitado.
La ceguera y la discapacidad visual tienen diversas causas, entre ellas, la catarata, el glaucoma y la degeneración macular son las principales causas de la ceguera y la discapacidad ocular en México, pero se pueden tratar e incluso prevenir si se detectan a tiempo. Las lesiones oculares, como las que se producen en accidentes de tráfico o en deportes, también pueden ser un factor de riesgo. La diabetes y la hipertensión arterial pueden aumentar el riesgo de ceguera y discapacidad visual.
Ante ello, existen diversas formas de mantener en condiciones óptimas una salud visual, entre las que se incluyen revisiones oculares periódicas: realizarse un checkup oftalmológico, utilizar cotidianamente lentes de sol con factor de protección, así como gafas adecuadas de seguridad a la hora de realizar actividades deportivas o laborales de riesgo para tus ojos.
Abatir pobreza
Con el objetivo de romper la transmisión generacional de la pobreza se busca desarrollar las capacidades de las personas, mejorar su salud, su educación y su nutrición. En los pueblos indígenas se reúnen varios factores de orden histórico y económico que favorecen las desigualdades étnicas y de género.
Las condiciones de marginación de los más de un millón 719 mil indígenas en Oaxaca en términos de infraestructura, salud y educación, presentan el mayor rezago del país, situación que afecta más a las mujeres. Acceden de manera diferencial a los recursos para satisfacer sus particulares necesidades básicas y de servicios de tal forma que son las mujeres quienes viven una situación doblemente vulnerable, por el hecho de ser mujeres e indígenas a la vez.
Los indígenas en México habitan fundamentalmente en zonas rurales, más de la mitad de esta población reside en localidades con menos de 2 mil 500 habitantes. Asimismo, 43.7% de indígenas habitan en municipios donde al menos 7 de cada 10 personas son también indígenas.
La dificultad para identificar el número de población indígena se debe a varios factores, entre ellos, el procedimiento metodológico para definirla. Esta situación puede ser más inexacta, si se suma el fenómeno migratorio de la población indígena, pues vivir en situación de pobreza no significa exclusivamente tener bajos ingresos monetarios.
Significa carecer de muchas cosas como acceso a servicios de salud, educación, privación de conocimientos y un limitado ejercicio de los derechos humanos y políticos, el deterioro ambiental en el que se vive, mala alimentación, entre otras muchas cosas.



































