El ambiente de terror que padecimos ayer los ciudadanos entre balazos, violencia y mucha zozobra callejera provocada por taxistas y mototaxistas que disputan rutas y concesiones, confirma el fracaso de los sucesivos gobiernos en materia de transporte público. Hoy mismo, la Sevitra no tiene titular después de que Francisco García “Paco Piza”, dejó el cargo al garete.
La llamada Secretaría del Transporte y Vialidad (Sevitra) ha servido para dos fines: enriquecimiento ilícito de los titulares y altos funcionarios del ramo; también como gancho para atraer clientela política a cambio de concesiones. Estas prácticas reventaron la crisis de ayer.
Así lo hicieron gobernadores de los tres últimos sexenios junto con los partidos políticos incluyendo al cártel 22 que, desde hace 35 años, vende su activismo político al mejor postor. Como pago exige concesiones y otras prebendas. Los “maistros” que manejan más de 300 organizaciones “sociales”, han negociado unas quince mil concesiones en todos los municipios y colonias.
Obvio, la responsabilidad directa es de los que han sido titulares del ramo desde la época de Aurora Acevedo. Con los sucesos violentos de ayer queda demostrado que la idea de repartir concesiones como gancho para atraer clientela política domesticada, no sirve. Fracasaron rotundamente con esta práctica. Los transportistas, incluyendo a los de filiación priista como CTM y CROC, no reconocen leyes y siembran el caos.
El cochinero en el tráfico de las concesiones es tal que, un secretario de transporte del PRI, y otro del PAN, fueron procesados judicialmente. El priista Gonzalo Ruiz Cerón fue encarcelado en el gobierno de Gabino Cué. Como titular de la dependencia lo acusaron de vender unas dos mil concesiones y lo sustituyó el perredista Pedro Silva quien resultó más rapaz.
En complicidad con el cuasi vicegobernador de Gabino, el chilango traído de Michoacán, Benjamín Robles Montoya, traficaron con unas ocho mil concesiones. Dado que este último estaba obcecado en ser gobernador, recorrió todo el estado ofertando permisos para todo tipo de transporte público. Hizo organizaciones de transportistas emergentes como el sindicato Libertad, CNP y últimamente la una federación patito de sindicatos (Feso). Su objetivo era hacer frente a las organizaciones corporativas del PRI.
LEY DEL TRANSPORTE
En el gobierno gabinista cuando el titular de Sevitra era el hoy diputado perredista José Antonio Estefan, hasta decretaron una Ley del Transporte que nació muerta.
Este político dijo que después de análisis, discusiones y muchas consultas, presentaron el proyecto de la Ley estatal del Transporte. Su principal objetivo era revertir la fatal percepción que la ciudadanía tiene del sistema de transporte.
Los aspectos negativos encontrados en el sector, son precisamente por la falta de una Ley con las reglas que deben aplicarse, para la planeación, regulación, administración, control y supervisión de la prestación del servicio público de transporte. Aunque decían que era una ley de avanzada, fue anulada por los intereses políticos y económicos. Sigue imperando la ley de la selva, lamentablemente.
Disputan Sevitra
En la Secretaría de Vialidad y Transporte (Sevitra) sucede lo de siempre: los ratones retozan mientras el gato está ausente.
Cuando el titular Francisco García empezaba a jalar los hilos de la gran corrupción en el tráfico de concesiones de transporte público, lo quitaron. Así como “paco piza” fue enviado a tapar, sin lograrlo, esa cloaca donde brotaba la pestilencia de venta y tráfico de placas para todo tipo de transporte público, hoy lo envían a otra misión: arrebatar el gobierno municipal de Juchitán, al vetusto Héctor Sánchez, patriarca de la inmensamente podrida COCEI que hoy recicla el peje AMLO con su partido Morena.
Desde los tiempos de Aurora Acevedo como responsable de las políticas sobre el transporte público, las concesiones para transporte público se empezaron a usar con fines políticos.
Fue una liberación del transporte público disfrazada. Paradójicamente, una empresaria del transporte urbano y señalada de monopolizar la industria desde la línea “Choferes del Sur”, fue la encargada de romper con esa exclusividad del transporte urbano. Repartió las primeras concesiones en la modalidad de taxis foráneos y mototaxis para las colonias y agencias municipales.
El plan fue repartir concesiones para organizaciones que sirvieran al PRI pero vinieron las protestas y tuvo que extender el reparto a todos los partidos y los grupos de interés más variopintos, hasta que Sevitra se convirtió en lo que estamos viendo hoy: una moderna hidra de unas 30 mil cabezas, que son las concesiones en manos de transportistas y hasta grupos mafiosos que maneja el cártel 22 y que ayer pusieron en práctica otra forma de intimidación política, el terrorismo.
Cuatro detenidos
¿Qué fines persiguen los autores de este tipo de acciones desestabilizadoras tan terroríficas? Quienes planearon tales acciones? Solo los órganos de inteligencia de gobierno pueden responder.
La Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca en un comunicado escueto informa que la riña fue ocasionada entre supuestos integrantes adheridos al sindicato Libertad e integrantes de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), por lo que intervinieron agentes de las diversas corporaciones locales.
Restablecieron el orden luego de detener a cuatro individuos con un arma de fuego. Hoy serán puestos a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR), autoridad competente de efectuar la investigación referente al caso; así mismo se informa que se continúan implementando recorridos de seguridad, en diferentes puntos de la zona y la ciudad. Eso dice. Falta que con la simple amenaza de movilización los liberen y hasta les pidan disculpas.
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