Una actitud salomónica del gobierno de Alejandro Murat sería llevar a cabo, en los meses que le restan en su administración, sólo las obras que sea posible realizar. Es decir, que la Secretaría de las Infraestructuras y Ordenamiento Territorial Sustentable (Sinfra), como dependencia ejecutora, concluya las que tiene en curso y no se publicite la realización de otras que no le será posible concluir y quedan como pendientes para el siguiente gobierno. Nos referimos a lo que sería parte del Libramiento Sur y que se ha limitado, como lo hemos informado en El Mejor diario de Oaxaca, a cubrir no los más de 42 kilómetros que implica el referido proyecto sino algo más modesto. Estamos ya rebasando la primera quincena de enero, lo que implica que sólo le restan a este gobierno 10 meses.
En lo que se refiere a la obra de “Símbolos Patrios”, es necesario informar a la ciudadanía la situación que prevalece en la misma, habida cuenta de que un día se dice que el Poder Judicial de la Federación emitió tal o cual resolución, sin embargo, según el reducido grupo de ambientalistas y convenencieros que están torpedeándolo, siguen enarbolando la demanda de suspensión. Esto es, no existe una definición al respecto y los trabajos se siguen atrasando, todo porque un grupo minoritario de personas siguen empecinados o en negociar sobornos debajo de la mesa o impedir la terminación de la citada obra. El tiempo apremia y no se puede seguir con el argumento de que se entregarán un sinfín de obras, cuando la realidad es otra, muy distinta. No se informa a la ciudadanía tampoco, del avance real de los trabajos y si se entregará a tiempo, tomando en cuenta los obstáculos a que hemos hecho referencia.
Otra de las obras que hemos mencionado en este espacio editorial es la del Centro Cultural que, según observadores y críticos, tiene un retraso considerable. Ante este panorama, la situación obliga a la dependencia responsable a dedicarse a sacar adelante las que ya han sido iniciadas y no distraerse en otras que definitivamente no podrán concluirse, no obstante, los propósitos del ejecutivo estatal de dejar con legado un buen número de obras prioritarias para los oaxaqueños pero que, no será posible llevar a cabo. Lo importante es cerrar sin dejar pendientes para la siguiente administración, en cuyo caso puede concluirlas o simplemente dejarlas como obras no terminadas.
Obras inconclusas
Vecinos de la Colonia Reforma están que truenan en contra de algunas obras que se llevan a cabo en dicha jurisdicción y que no se ve para cuándo serán concluidas. Es el caso de una obra hidráulica que se ubica frente a conocida tienda departamental en la prolongación de la avenida Heroica Escuela Naval Militar, casi llegando a la Colonia Antiguo Aeropuerto, que lleva no menos de ocho meses sin que se advierta algún avance. Lo cierto es que en dicho crucero, en donde cada temporada de lluvias se convierte en una verdadera alberca, desde hace meses, cuadrillas de trabajadores rompieron el pavimento para perforar, ocasionando severos problemas a la circulación. El asunto es que ninguna dependencia de gobierno ha dado alguna declaración al respecto, dejando que cada vecino interprete la dilación a su particular manera.
Poco antes de concluir la lamentable gestión del ex presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Oswaldo García Jarquín, se iniciaron los trabajos en la calle de Amapolas, de la misma Colonia Reforma. Por documentos que se filtraron a los medios de comunicación se sabe que dicha obra de remodelación y empedrado de calle, tendrá un costo aproximado de 5 millones de pesos. La misma no fue licitada sino que se otorgó por asignación directa, contraviniendo las normas que rigen la contratación de bienes y servicios. Según dichos documentos, la empresa constructora tenía como plazo límite para entregar concluidos los trabajos, el pasado 22 de diciembre. Sin embargo, las excavaciones y perforaciones continúan sin que tampoco, autoridad alguna haya informado de la misma.
Esta última es, si acaso, una de las únicas obras del pasado gobierno municipal. Se desconoce si la empresa que ejecuta es una más de los cientos de negocios con los que existen adeudos no saldados por el gobierno de García Jarquín y que hoy forman parte de una lista de deudores de la administración de Martínez Neri. Sean cuales fueren las circunstancias, lo que está en tela de juicio es la dilación para terminar las referidas obras y la nula respuesta de las autoridades responsables para dar la cara a la sociedad. La ciudad –y eso no es un secreto- es un verdadero campo lunar, con baches y hoyancos por doquier. Hay calles y avenidas que se han convertido en sitios intransitables, dado que jamás se han atendido los desperfectos. Con todo este panorama, aún así tenemos obras inconclusas, que son hoy en día, no más que molestias ciudadanas.




































