(Segunda parte)

Quiero continuar lo que fue para Oaxaca para la guerra de independencia, aquella histórica jornada del 31 de julio de 1821, de ello hace 204 años, que se cumplen en 3 días y hoy domingo les recuerdo que nos adelantamos al 27 de septiembre que fue la entrada a la Ciudad de México, del Ejército Trigarante.
Aquí recuerdo el caso de los términos “mojigangas” que usó don Carlos M. de Bustamante al hacer la crónica de la entrada a Oaxaca del General Antonio de León, adelantándose con esa entrada a la ciudad aun de Antequera a la declaración y firma del acta del 28 de septiembre y por una extraña coincidencia a la misma hora y en ese mismo día 31 de julio por la tarde desembarcaba en San Juan de Olúa, Don Juan de O’Donajú, último comandante militar nombrado por el Gobierno Español.
Sin embargo, don Juan no pudo gobernar ni un solo día la Nueva España, pues vino solamente a reconocer su independencia, firmando primeramente los tratados de Córdoba el 24 de agosto de ese mismo año de 1821, días después se dirigen a Puebla en donde se les da una recepción para después de la comida en Puebla, Iturbide sale a México asistiendo a las grandes fiestas del 27 de Septiembre en México con motivo de la entrada del Ejército Trigarante mandado por Iturbide, coincidentemente el día de su cumpleaños, y el día 28 la firma con los 30 notables en el pueblo de Guadalupe. Donde en 1848 se firmaron los tratados con USA.
La casa en la que se había colocado el Escudo del Virreinato, en aquel tiempo era originalmente el Convento de las Madres Concepcionistas y que el gobierno la convertiría en cárcel pública, ya que fue edificada a principios de la dominación española por la Compañía de Jesús, como convento, en el año de 1576 poco después construyó la expresada compañía el convento y templo de la Concepción, dicha casa quedó destinada a colegio de jesuitas.
Posteriormente sirvió de convento de monjas concepcionistas llegadas a Oaxaca el 6 de mayo de 1744 hasta que el 25 de junio de 1766 por orden del rey Carlos II son expulsados los jesuitas de todos los dominios de España, por lo que quedó el edificio como propiedad de la corona y se destinó a cárcel pública, dejando de funcionar como tal en 1860, que se pasan al exconvento de las expulsadas madres dominicas.
Consumada la independencia unos días después pasó el edificio a ser propiedad del Gobierno de la República y continuó por algún tiempo destinado al de cárcel, hasta que se ocupó para la fabricación de moneda, el 14 de julio de 1842 por el Gobierno del Estado y luego por el Gobierno Federal. Por lo cual el edificio por mucho tiempo sirvió de Casa de moneda, hasta que, limitada la acuñación por el Gobierno federal, se cerró el establecimiento y se vendió el edificio a un político que fue Gobernador del Estado -Cambiando la casa de moneda al actual edificio que hoy alberga el Monte de Piedad-, ubicado en la esquina de Macedonio Alcalá y la Avenida Morelos.
En la actualidad el inmueble es una propiedad particular conocido como la Casa Collada y está consignado en la historia como el inmueble que se dedicó a colegio católico de niños con el nombre de “Colegio del Espíritu Santo” y que desde fundación fue dirigido por el Padre Carlos Rafael de Jesús Gracida Márquez, conocido como el padre de los pobres; nació en Oaxaca el 14 de marzo de 1867 y falleció el 3 de diciembre de 1948, fue una Institución Educativa que por 50 años educó a lo más granado de la sociedad.
Fue en este colegio que estudiaron, Eduardo Vasconcelos, exgobernador de Oaxaca; Salvador Mendoza, Alfredo Iñarritu, Carlos Berges, José Mancera, Fortino Lamadrid, Constantino Arreola, Eliseo Santaella, Francisco Herrera Muzgo, Constantino Esteva, José Castillo Larrañaga, José Vásquez Santaella, Manuel J. Bustamante, Alfonso y Flavio Pérez Gasga, el primero exGobernador del Estado de Oaxaca, los Santaella Ramírez, Dr. Federico Ortiz Armengol, Andrés Ruiz, Dr. Miguel E. Bustamante, Mario, Alejandro, Eduardo, e Ing. Alberto Bustamante, el eminente Dr. Gerardo Valera y David Varela. Don Jorge F. Iturribarria, Don Alfredo Canseco Feraut, Don Luis Fernández del Campo, Lic. Octavio y Gustavo Manzano Trovamala, contador Serafín González, los hermanos Guillermo y Basilio Rojas Mijangos, el Lic. Acevedo y el Lic. Abelardo Quiroz.
Algo que hay que destacar es el que aún se conserva en muy buen estado una imagen de la Virgen pintada al fresco en una de las paredes del edificio, y que, según la tradición, data de la época en que fue convento de monjas concepcionistas, no habiendo podido borrarse por más esfuerzos que se hicieron cuando sirvió el convento para cárcel. Se cuenta que un día de tantos fue cubierta la imagen con una gruesa capa de lechada de cal, y al día siguiente apareció intacta la pintura, causando gran admiración entre toda la gente a cuyo conocimiento llegó el inexplicable hecho, yo solo espero que los propietarios actuales valoren este patrimonio y lo conserven.
En cuanto al escudo de armas de Castilla hecho en cantera y que fue abatido por el terremoto, en aquel 31 de julio de 1821 y que había rodado a los pies de Don Antonio de León, y su tropa, durante años, no se sabía, hasta que después de dos siglos aún no se sabía cuál había sido su paradero hasta que el Sr. Ramírez Belmar, le hizo entrega del escudo en piedra al Gobierno del General Vicente González, (1940-1944), quien ordenó ponerlo en donde actualmente se encuentra (escondido y abandonado).
Esta pieza de cantera, es un bello escudo del virreinato que está en la entrada de la escuela que se estaba construyendo en aquellos años como “Jardín de niños” y cuyo nombre lleva el de la Educadora Elisa Vásquez Sibaja, situada exactamente en frente al templo de las Nieves, en la esquina de la Av. Morelos y la Av. de Pino Suarez, un jardín de niños de los más antiguos de Oaxaca, junto con el Estefanía Castañeda.
El remate de la fachada del antiguo convento se reconstruyó hasta el año de 1873, siendo director de la Casa de Moneda el Sr. Doctor Don Manuel Ortega Reyes, quien fue el ciudadano que estuvo al cuidado de la reparación del edificio por orden del Gobierno Federal.
El edificio, repito, fue comprado por un exgobernador, rentado a un sacerdote, el padre Carlos Gracida, luego fue vendido a un español y se le conoce como “Edificio Collada”, cambiando su hermosa fachada virreinal por la del dudoso estilo Artnouveau, que es el que hoy ostenta y que no gusta su arquitectura, porque no es un contraste, es un edificio que riñe con la arquitectura virreinal de Oaxaca, ciudad capital.
La esquina aun cuando es histórica, hoy simplemente se le conoce como la esquina de la panadería “El Bamby Pan” y el nombre de la calle es la esquina de Morelos y la segunda de García Vigil desde 1950, ya que el busto del general fue inaugurado el 20 de julio de este año.
Oaxaca de Juárez, a 04 de agosto de 2025.
JORGE BUENO.
Cronista de Oaxaca.
Presidente de la A.E.C.O.
Secretario General de la
Federación Nacional de Asociaciones
de Cronistas Mexicanos, A.C.




































