Tal y como sucede cada 1 de mayo, los trabajadores de la educación presentaron al Gobierno de Oaxaca una serie de demandas plasmadas en su pliego petitorio 2024, en momentos en que amenazan con declararse en paro indefinido de actividades a partir del 15 de mayo. El titular del Poder Ejecutivo, Salomón Jara Cruz, reafirmó la disposición del diálogo para alcanzar soluciones y analizar con responsabilidad cada uno de los planteamientos presentados por el magisterio oaxaqueño.
Se instalarán mesas de trabajo necesarias para atender cada uno de los planteamientos de los sindicalistas, al margen de demandar el compromiso de todos para abatir el rezago educativo y encontrar en el diálogo los consensos para fortalecer la educación pública en Oaxaca. Sobre todo, cuando en nuestra entidad 12 de cada 100 personas mayores de 15 años no saben leer ni escribir y alrededor de 351 mil 511 personas son considerados analfabetas.
De acuerdo con datos oficiales, Oaxaca ocupa el tercer lugar a nivel nacional con la mayor población con esta característica y con más de un millón 300 mil personas en rezago educativo, además se ubica en el noveno lugar a nivel nacional con el 43.3 % de su población en esta condición. El principal factor que incrementa el índice de deserción escolar es la situación de desigualdades socioeconómica en la población.
Especialistas en el tema advierten que el sistema educativo de Oaxaca sufre serios problemas y es uno de los más vulnerables en el país, esto comparándolo con otros sistemas de educación que tienen mejores resultados en otros Estados. Existe la situación de marginación que hace que el acceso a una educación de calidad sea muy complicado.
El contexto en el que viven los niños y adolescentes oaxaqueños se caracteriza por una gran riqueza cultural, lingüística y medioambiental, pero también por la amplia brecha de desigualdad económica y social del Estado, por lo que es muy necesario crear acciones que busquen incrementar la cobertura para prestar especial atención a las zonas rurales y semiurbanas.
Economía familiar
La participación femenina hoy en día ha adquirido una nueva dimensión: ya no solo hay mujeres empleadas, sino que hay quienes buscan mayores posibilidades de superación y muchas de ellas se han lanzado, incluso, a la aventura de ser empresarias, lográndolo con éxito. Si hay algo que se le puede reconocer a las mujeres oaxaqueñas es el esfuerzo y la dedicación, la voluntad para librarse de los obstáculos y abrirse camino, siempre con un alto nivel de compromiso, responsabilidad y entrega.
En nuestro estado hay mujeres que no están trabajando, aunque tienen estudios a nivel licenciatura o posgrado, con los cual se pierde un enorme potencial. La vida económica de la sociedad se basa fundamentalmente en el papel que desempeña la mujer, como jefa de familia, como productora, generadora de riqueza y como pilar de la sociedad.
En las últimas décadas las mujeres han adquirido una importancia crucial en la vida económica de los países a nivel mundial y destacadamente en nuestro país. En México, el 45 por ciento de las empresas de un solo propietario son de mujeres, y casi 7 de cada 10 centros empresariales en el país son dirigidos por mujeres, lo cual revela el enorme potencial con que cuentan las mujeres para alentar el crecimiento y desarrollo económico en sus regiones.
En Oaxaca, la figura de la mujer –hija, madre, abuela- emprendedora representa el sustento de esta entidad. Por eso se debe alentar y promover la capacidad de las mujeres que emprenden, que son vida y sustento de nuestra entidad. La participación de las mujeres es esencial para el crecimiento no solo de ellas, sino de los municipios, de los estados y del país.
La educación tecnológica ha permitido que el desarrollo innovador impulse la economía de los países; sin embargo, en nuestro país y en especial en nuestra entidad carecemos de espacios para el desarrollo de las mujeres y niñas. Si bien 52.6% de las mujeres cursan el nivel básico y 52.9% de hombres también lo hacen, no ocurre lo mismo en los niveles medio superior, donde sólo 18.7% de las mujeres lo cursan, mientras que 20.9% de los hombres lo hacen.



































