“El danzón está más vivo que nunca”, señaló María de Lourdes Sosa Domínguez, coordinadora del Congreso Nacional Danzonero, programa que tendrá su edición 19 del 24 al 27 de septiembre en la ciudad de Oaxaca.
Este miércoles, al presentar la programación, Sosa Domínguez detalló que en el estado de Oaxaca se mantiene la cultura del danzón, una que ha identificado principalmente a Veracruz y a la Ciudad de México por sus salones de bailes.
En Oaxaca se da la trilogía más grande de compositores de danzón, explicó Sosa sobre figuras como Amador Pérez Torres, “Dimas”, originario de la Villa de Zaachila; Fermín Zárate, del Istmo de Tehuantepec, de quien consideró que sus composiciones son parte esencial de las agrupaciones danzoneras, y el compositor Leopoldo Olivares, que también ha aportado varios temas para el danzón.
“Es una trilogía que no se da en ninguna parte de la república”, apuntó Sosa, quien agregó que los danzones también son parte esencial del repertorio de las fiestas de Oaxaca.
El danzón tiene más de 150 años de existir y sigue vigente y más vivo que nunca, subrayó la coordinadora del programa que tendrá entre sus sedes la Facultad de Arquitectura 5 de Mayo de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), la Plaza de la Danza, el teatro Macedonio Alcalá, la biblioteca Henestrosa y el zócalo de la ciudad.
Con talleres, charlas, una muestra nacional danzonera, calenda, galas y otras actividades, el XIX Congreso Nacional reunirá a participantes de diversos estados del país y bailarines de Oaxaca, así como a varias generaciones de quienes practican este baile.
Para el congreso, se tendrá también la participación de agrupaciones danzoneras que se han especializado en la interpretación de este género musical y baile.
El danzón es un ritmo que ha conquistado a las juventudes y se encuentra en su mejor momento, señaló Sosa, al ejemplificar la permanencia de los Miércoles de Danzón en el zócalo de la ciudad de Oaxaca y la apertura de otros espacios para este baile como en el parque El Llano.
Sin embargo, también reconoció que este baile requiere del impulso a agrupaciones dedicadas específicamente para tocar danzón. Asimismo, admitió que falta un impulso gubernamental, principalmente para proporcionar espacios para bailar e interpretar la música de danzón, pero con danzoneras.











































