Con la propuesta de la reforma electoral que pretende construir el ejecutivo federal, de eliminarse la figura de la representación plurinominal en los congresos locales y federales, la oposición quedaría literalmente sepultada.
Actualmente la 66 Legislatura del congreso local, está compuesta en su mayoría por diputadas y diputados del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) con 28 integrantes, de los cuales 19 fueron electos por el voto popular y nueve designados por la representación plurinominal.
El resto de las fuerzas políticas como el Partido Fuerza por México cuenta con tres representantes que fueron electos por el voto popular, lo mismo que el Partido del Trabajo (PT), sin embargo, sus tres integrantes llegaron por la vía plurinominal.
Le sigue el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) con tres diputadas, de las cuales dos fueron electas por el voto popular y una designada por la representación plurinominal.
En la actual legislatura también existe una fuerza denominada Grupo Plural, conformado por un diputado que llegó al cargo por el partido Morena, otra diputada que llegó por la vía plurinominal por el Partido Acción Nacional (PAN) y otra por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Estas fuerzas políticas que en total suman 40 espacios, forman parte de los aliados de la primera fuerza política que es Morena, de los cuales 25 llegaron por el voto popular y 15 por la representación plurinominal.
Con esta integración, el partido Morena y sus aliados acapararon los 25 distritos electorales donde se eligen por voto popular y la oposición quedó prácticamente sepultada.
De esta manera, en la actual legislatura solamente dos representantes populares son considerados de la oposición de los partidos Movimiento Ciudadano (MC) y Revolucionario Institucional (PRI), mismos que llegaron por la vía plurinominal.
Aunque a nivel federal, las y los legisladores federales se han pronunciado por un debate amplio sobre la posible desaparición de la representación plurinominal, de avanzar la propuesta de la reforma electoral para extinguir esta figura, la primera fuerza política dominaría los congresos federales y locales como ocurre actualmente con Morena y sus aliados.







































