“Queremos un Oaxaca de paz, Oaxaca es cultura, no es balas; estamos hartos, hartos de tanta impunidad y tanta injusticia”, señaló la tarde del sábado frente al Paseo Juárez El Llano la sobrina del periodista asesinado cobardemente Alejandro Leyva unos minutos antes del paso del Desfile de Delegaciones, ahora rebautizada como Calenda de las Culturas.
“No entienden que no entienden”, expresaron varios ciudadanos ante el actuar del gobierno del estado.
Familiares de Alejandro convocaron a ciudadanos a portar playeras, pancartas y apoyar de manera pacífica la demanda de justicia al paso del Desfile de Delegaciones, lo cual encontró eco y simpatías de quienes esperaban el paso de participantes de La Guelaguetza, sin embargo una patrulla de la Policía estatal fue utilizada para orillar a los inconformes; primero, personajes de la Secretaría General de gobierno, portando chalecos guindas exigieron retirarse para dialogar con el titular Jesús Romero, pero los deudos de Leyva insistieron que su protesta era pacífica y así la realizaron por varios minutos hasta que, a metros del paso de la burocracia estatal, se intensificó la intimidación.
En imágenes difundidas por redes sociales hechas llegar a EL IMPARCIAL, con videos y fotografías los ciudadanos dieron cuenta de que una patrulla de la Policía Vial Estatal, con placas RW-6105-C fue materialmente lanzada contra los manifestantes para que abandonaran el lugar, lo cual no se consiguió.
EL QUE NADA DEBE, NADA TEME
En entrevista, otro de los familiares acusó la intimidación sufrida, “en que nada debe nada teme”, explicó luego de saber que Salomón Jara fue llevado por la calle Cosijopí para evitar al grupo que deseaba ser escuchado para reincorporarse más adelante al desfile.
“Oaxaca es un lugar de cultura, no de sangre; eso parece que no lo entienden, nos siguen amedrentando, nos siguen amenazando”, indicaron quienes encabezaban la manifestación pacífica
“Vamos a seguir con nuestras manifestaciones hasta donde nos de la vida”, indicó una de las personas presentes.
Luego de ser intimidados con la patrulla de la Policía Vial y al eludir retirarse, un grupo de 4 personas se colocó detrás del medio centenar de manifestantes y, poco a poco se fueron colocando al frente de ello otras 30 personas que la ciudadanía identificó como grupo de choche.
De acuerdo con quienes demandan justicia, ciudadanos que se encontraban en el desfile lograron observar que algunos de ellos iban armados, se identificaban por la indumentaria y gorras y las fotografías fueron exhibidas por diversas plataformas digitales.
La aparición del grupo de choque, presuntamente enviado por el gobierno, fue totalmente reprobada por ciudadanos y en redes sociales y, sobre todo, se indicó que la presencia de este grupo empañó y desvió la atención del Desfile de Delegaciones.
El gobierno estatal guardó silencio en torno a la protesta y hermetismo respecto al retiro del gobernador de ese tramo en donde los ciudadanos intentaban ser escuchados por la burocracia estatal.






































