La comunidad de Santa María Zoquitlán recibió de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) el certificado como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC) “La Natividad”, mediante el cual protegerá durante los próximos 15 años una superficie de 25 mil 980 hectáreas de selva baja caducifolia, bosque de encino y pino-encino.
Por su extensión, “La Natividad” se convierte en la cuarta ADVC más grande de Oaxaca, con una superficie comparable a la del Parque Nacional Cañón del Sumidero. Sus ecosistemas brindan importantes servicios ambientales, como la conservación del suelo, la regulación hídrica, la captura de carbono y el resguardo del hábitat de numerosas especies de flora y fauna.
La zona destaca por su alta biodiversidad. En ella habitan tres de las seis especies de felinos silvestres presentes en México: tigrillo, lince y puma, cuya presencia refleja el buen estado de conservación del territorio. Además, alberga más de 400 especies de flora y fauna, de las cuales 43 se encuentran en alguna categoría de riesgo, de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Entre la vegetación sobresalen copales, cactáceas y diversas especies de agaves silvestres, fundamentales para el equilibrio ecológico y la producción tradicional de mezcal. El territorio también ha contribuido al conocimiento científico con el descubrimiento de dos especies microendémicas: Dioon oaxacensis y Echeveria zoquitlanensis.
La fauna incluye especies como venado cola blanca, coyote, garza blanca, aguililla cola roja, cernícalo americano, basilisco rayado, chicatana y una amplia diversidad de reptiles, aves e insectos.
El modelo de conservación de “La Natividad” prioriza el manejo tradicional de los agaves silvestres y la protección de sus polinizadores, como parte del proyecto “Tierra de agaves, naturaleza y cultura”, desarrollado en colaboración entre Conanp, Pronatura Sur y la Comisión Nacional Forestal. La estrategia busca frenar la deforestación ocasionada por el establecimiento de monocultivos de agave y fortalecer el manejo comunitario del territorio.
Con este reconocimiento, Oaxaca reafirma su liderazgo nacional en conservación comunitaria, al sumar 139 Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación, que en conjunto abarcan cerca de 801 mil hectáreas protegidas por ejidos y comunidades indígenas.
Las ADVC representan un modelo mediante el cual las comunidades deciden de manera voluntaria conservar su patrimonio natural y biocultural, fortaleciendo la protección de la biodiversidad y el aprovechamiento sustentable de sus recursos.







































