El 9 de noviembre de 2024, una salida aparentemente cotidiana terminó en un caso de secuestro y muerte que ahora tiene a tres personas detenidas como probables responsables.
Ese día, A.R.C. salió del domicilio que rentaba en la colonia Juárez, en Tehuantepec, con la intención de realizar un pago de colegiatura. Durante el trayecto se comunicó con su madre para advertirle que alguien la estaba siguiendo y que necesitaba hablar con ella con urgencia.
Poco después, la comunicación tomó un giro alarmante: la mujer informó que había sido encerrada.
La advertencia fue la última señal que tuvieron sus familiares antes de que el caso se convirtiera en una negociación por su libertad.
MEDIO MILLÓN DE PESOS POR SU LIBERTAD
Al día siguiente, los familiares recibieron una llamada telefónica. Del otro lado, los presuntos secuestradores exigieron 500 mil pesos a cambio de liberar a la víctima.
Sin embargo, el desenlace ocurrió lejos de cualquier posibilidad de rescate.
El 16 de noviembre de 2024, siete días después de su desaparición, el cuerpo sin vida de A.R.C. fue localizado en el cauce del río Tehuantepec.
La exigencia económica y el posterior hallazgo del cuerpo forman parte de la investigación que busca establecer qué ocurrió durante esos días y quiénes participaron en el secuestro.
TRES DETENCIONES EN DISTINTOS MUNICIPIOS
Las indagatorias permitieron identificar a A.L.G.S., J.C.R. y J.G.G.S. como personas probablemente relacionadas con el crimen. Con esos elementos, un juez emitió órdenes de aprehensión contra los tres.
Las detenciones ocurrieron en distintos puntos del Istmo de Tehuantepec.
A.L.G.S. fue detenido en Juchitán de Zaragoza; J.C.R., en Ciudad Ixtepec. Mientras que, J.G.G.S. fue localizado en Santo Domingo Zanatepec.
La dispersión geográfica de las capturas muestra que la investigación siguió distintas líneas para ubicar a los presuntos implicados. Aunque será durante el proceso judicial cuando se determine su grado de responsabilidad.
EL CASO SIGUE EN LOS TRIBUNALES
Tras su captura, los tres detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Control que los requirió. Será esa autoridad la que determine su situación jurídica conforme avance el procedimiento.
Por ahora, las personas señaladas tienen el carácter de probables responsables. Por lo que su responsabilidad penal deberá acreditarse ante un juez.
El caso deja una secuencia marcada por una alerta familiar, una exigencia de medio millón de pesos y el hallazgo de una mujer sin vida en el río Tehuantepec. La investigación deberá esclarecer, además, las circunstancias precisas del secuestro, la muerte de la víctima y la participación que habría tenido cada uno de los detenidos.






































