La violencia le costó a Oaxaca casi el 50 por ciento (48.5%) de su Producto Interno Bruto (PIB) en 2018, lo que se traduce en 176 mil 586.3 millones de pesos; esto representa un impacto por persona de 43 mil 101.4 pesos, así lo revela el Índice de Paz México 2019 publicado ayer.
El estudio resalta la abrupta pérdida de la paz en Oaxaca, pues en 2015 la entidad se situaba como el quinto más pacífico, mientras que en el 2018 se situó en el lugar 14, esto se debe principalmente al incremento de la tasa de homicidios, delitos con violencia, violaciones y la violencia en las organizaciones políticas.
“A partir del 2015, Oaxaca ha experimentado aumentos de más de 250 por ciento en cada una de las tasas de homicidios, delitos con violencia y delitos cometidos con armas de fuego. Tan sólo la tasa de delitos con violencia se ha incrementado 629 por ciento de 2015 a 2018, al pasar de 255 por cada 100 mil habitantes a mil 838”, señala la publicación.
Además, en 2018 hubo un marcado aumento de violaciones, ya que la tasa general del estado creció 42 por ciento. Las organizaciones políticas también fueron objeto de los crecientes niveles de violencia.
El análisis destaca el asesinato de 29 políticos en la entidad durante el 2018, que corresponde a la segunda cifra más alta de todos los estados de México, después de Guerrero (35 asesinatos); a esto se suma que la actividad de los grupos de la delincuencia organizada se incrementó en 72 por ciento en 2018, atribuyéndoseles el 68 por ciento de los homicidios en los primeros nueve meses del año.
“La tendencia del incremento de ataques violentos contra políticos y las tasas de crímenes de la delincuencia organizada, junto con el deterioro sistemático de la calificación general en el Índice de Paz, revelan un deterioro preocupante y potencialmente prolongado de la seguridad en el estado”, expresa el documento.
Casi duplica presupuesto estatal impacto de la violencia
El presupuesto que el Congreso Federal aprobó para Oaxaca en el ejercicio fiscal 2019 equivale a 108 mil millones de pesos, esta cifra es mucho menor al del impacto económico de la violencia en 2018, con 176 mil 586.3 millones de pesos. Sobresale también el incremento de este impacto, pues en 2017 fue de 134 mil millones de pesos.
A nivel nacional el impacto económico de la violencia ascendió a 5.16 billones de pesos (268 mil millones de dólares) en 2018, 10 por ciento más que en 2017 y equivalente a 24 por ciento del PIB del país. El indicador que más contribuyó al impacto económico de la violencia fue el de homicidio, con 51 por ciento del total, lo que representa en 2018 un aumento de 15 por ciento en comparación con 2017.
“El impacto económico de la violencia fue 10 veces mayor que la inversión pública en salud y ocho veces mayor que la inversión en educación en 2018. Un descenso de 1 por ciento en el impacto económico de la violencia equivale a la inversión total del gobierno federal en actividades relacionadas con la ciencia, la tecnología y la innovación en 2018”, refiere el análisis.
En términos per cápita, el impacto económico de la violencia fue de 41 mil 181 pesos, más de cinco veces el salario mensual promedio de un trabajador mexicano. El impacto económico per cápita varía mucho de un estado a otro, va desde 10 mil 808 pesos en Yucatán hasta 83 mil 167 pesos en Colima.
La paz que se deteriora a nivel nacional
En 2018, el nivel de paz se deterioró 4.9 por ciento en México, lo que constituye el tercer año consecutivo de deterioro. La tasa de homicidios aumentó 14 por ciento el año pasado, superando las 27 muertes por cada 100 mil personas, el nivel más alto registrado.
La violencia con armas de fuego también está en aumento, ya que la tasa de delitos con armas de fuego se duplicó de 13.5 por cada 100 mil habitantes en 2015 a 28.6 en 2018. El año pasado, el 69.4 por ciento de los homicidios fueron cometidos con un arma de fuego.
Oaxaca, en el lugar 14, cayó cuatro posiciones en el Índice de Nivel de Paz en el 2018 respecto al año anterior, con una calificación de 2.482, mientras más baja sea la calificación más pacífico es el estado.
“Los estados menos pacíficos, esto es, los que experimentan los niveles más altos de violencia según mediciones del Índice de Paz en México, no necesariamente reciben más financiamiento per cápita destinado a seguridad interna”, subraya la publicación.
Yucatán es el estado más pacífico del país con una calificación de 1.066; seguido por Campeche, con 1.374 y de Tlaxcala, con 1.390. Mientras que los peores en paz son Baja California, con 4.553; Guerrero, 4.063 y Colima 4.061. La calificación promedio nacional es de 2.661.
METODOLOGÍA
El Índice de Paz en México se compone de cinco indicadores. Los indicadores de homicidio y delitos con violencia son iguales a los utilizados en el índice de Paz Estados Unidos (USPI) y el Índice de Paz Reino Unido (UKPI), con base en la definición estándar de delitos con violencia del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos.
El indicador cárcel sin sentencia del IPM mide el uso excesivo de la figura de prisión preventiva en algunos estados. El indicador delitos cometidos con armas de fuego representa el uso y la disponibilidad de estas armas, usando los mejores datos disponibles. Esto también es similar al enfoque utilizado en el USPI.
Por último, el indicador crímenes de la delincuencia organizada es específico para México, debido a los problemas que el país afronta en este tema.






































