Entre aplausos y otras muestras de cariño, el arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, volvió a oficiar la habitual misa dominical del mediodía en la catedral metropolitana de Oaxaca.
Monseñor, quien fue intervenido quirúrgicamente por cáncer de próstata, confesó ayer que aún se recupera y agradeció a la feligresía por sus oraciones, pues estas ayudaron a que la cirugía del 13 de mayo fuera un éxito.
“Ya no tengo cáncer, ya me lo quitaron y estoy bien. Me siento bien. Todavía no cumplo el mes, pero ya quise venir con ustedes porque eso me fortalece, me anima, me alegra, me da vida. Estar con ustedes me da vida”, expresó.
Durante su ausencia en las celebraciones dominicales, desde el pasado 10 de mayo y hasta el 31 de ese mes, las misas dominicales del mediodía en la catedral fueron oficiadas por el párroco Alejandro Rodríguez y el obispo emérito de Antequera, José Luis Chávez Botello.
Vázquez compartió que, tras reincorporarse a sus funciones, una de sus primeras actividades fue la confirmación de 200 jóvenes, realizada el sábado.
Como es habitual, al término de la celebración agradeció nuevamente la asistencia de feligreses locales y visitantes, por quienes pidió que regresen con bien a sus destinos y disfrutar de Oaxaca. Incluso en momentos como el actual, en el que se mantiene la protesta de la Sección 22 en los alrededores de la catedral.
“Hay que disfrutar, es parte de la vida de nosotros como oaxaqueños. Hay que disfrutar, no hay que andar enojados, no nos queda… Seamos respetuosos y pidámosle a Dios que pronto se resuelvan todas estas cosas, que no están en nuestras manos, pero que se resuelvan”, expresó.
NO DESCONFIAR DEL AUXILIO DIVINO
Durante la misa del décimo domingo del tiempo ordinario, monseñor llamó a tener una fe y confianza en Dios para que “nada ni nadie les haga dudar de lo que ustedes conocen de Dios, de lo que ustedes han experimentado a lo largo de su vida de la cercanía divina, de las bendiciones divinas, del auxilio divino, de la ayuda de Dios”.
Habrá momentos difíciles, a veces no muy gratos, dijo el arzobispo, al pedir que no se desconfíe en el auxilio divino sino mantener la fe como lo hizo Abraham cuando Dios le pidió a su hijo en sacrificio.
“El señor le pidió que lo ofreciera en sacrificio y Abraham tomó a su hijo Isaac y lo llevó al monte para sacrificarlo y, cuando estaba a punto de sacrificarlo, Dios lo detuvo a través de la voz del ángel: “no le quites la vida a tu hijo, has probado, has probado”. Usted también, habrá momentos en que esté intercediendo por algo o por alguien, con confianza, con seguridad, con una fe bien firme, no desmaye, no se desaliente, porque pasan los días, los meses y tal vez los años y su petición ahí está”.





































