De acuerdo con el fiscal general del estado, Bernardo Rodríguez Alamilla, las investigaciones en torno al asesinato del líder transportista Iván Luis Villaseca arrojan la identificación de una célula delictiva presuntamente responsable del ataque directo ocurrido en las oficinas del líder en las oficinas sindicales de San Francisco Tutla, al oriente de la ciudad.
Apoyado en revisión de cámaras de videovigilancia la investigación arroja la mecánica de los hechos, así como la ruta de escape de los agresores, quienes emplearon una camioneta. Indicó que el ataque fue directo, perpetrado por sujetos que descendieron del vehículo para cometer la agresión.
Añadió que ya tienen avances sobre los responsables: “Hemos detectado que existen células que están operando… tenemos identificada la probable célula a la que pertenecen”, sostuvo, al precisar que por el sigilo de la carpeta no pueden abundar en detalles, pero que ya identificaron las siglas.
El fiscal precisó que, si bien aún se resguardan datos por el sigilo de la carpeta de investigación, se cuenta con elementos sólidos sobre la probable célula criminal que opera en la entidad. Añadió que no se ha confirmado la existencia de amenazas previas contra la víctima; sin embargo, no se descarta ninguna línea y se continuará indagando hasta esclarecer completamente el caso.
El ataque “fue directo… en una camioneta que pudimos identificar. Bajan de otro vehículo y se comete el ataque para después huir, señaló.
“Estamos en un proceso mucho más sólido de identificación de responsables, estamos muy próximos”, afirmó en entrevista colectiva realizada en la Plaza de la Danza.
JUCHITÁN
En cuanto a la situación de seguridad En Juchitán de Zaragoza, el fiscal reconoció que la problemática tiene un gran trasfondo.
“Los delitos no se cometen en lugares donde las sociedades son saludables, sino donde hay rompimiento del tejido social”, expresó.
“Se ha logrado contener la incidencia de homicidios… sin embargo, sí reconocemos que hace falta más trabajo”.
El fiscal señaló que el contexto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y el flujo migratorio han influido en la dinámica delictiva.
“Había una correlación entre el aumento del flujo migrante y el incremento de la violencia”, dijo. No obstante, descartó riesgos para el proyecto.








































