Transportistas de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (AMOTAC) adelantaron que este miércoles iniciarán un paro nacional con protestas en carreteras de todo el país. Para el caso de Oaxaca, los conductores se verán afectados por el cierre de la súper carretera Cuacnopalan-Oaxaca, a la altura de Tehuacán.
Para la AMOTAC la situación de inseguridad en las carreteras se ha convertido en “insoportable” a lo que suma que muchas demandas no ha sido resueltas por las autoridades. Se vive “la peor etapa de violencia y delincuencia” y acusan falta de vigilancia y de operativos realmente efectivos por parte de la Guardia Nacional.
Para transportistas oaxaqueños las afectaciones se extenderán a Puebla, a partir de las 7:00 horas de este miércoles y habrá protestas con unidades de carga en la autopista México-Puebla, la carretera federal Cholula-Huejotzingo, la Vía Atlixcáyotl, Vía Corta a Tlaxcala, la carretera El Seco-Audi.
Ha sido habitual para transportistas, incluidas de empresas oaxaqueñas, que se reclama los cobros excesivos de los servicios de grúas federales, estatales y municipales, y demanda que se obligue a estos prestadores a respetar tarifas oficiales en todo el país.
En Puebla serán al menos seis vialidades las afectadas.
Los inconformes hicieron circular un comunicado dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum, autoridades federales, estatales y municipales, así como a transportistas, usuarios de carreteras y la ciudadanía en general mediante el cual dan cuenta que la movilización se realizará en protesta por la ausencia de medidas que beneficien o contribuyan a resolver la problemática que enfrenta el transporte nacional en sus distintas modalidades: carga, turismo y pasaje.
Pretenden que las manifestaciones se extiendan a las principales carreteras de los 32 estados.
La protesta nacional comprenderá movilizaciones en diversas autopistas y carreteras estratégicas, entre ellas la México-Puebla, Arco Norte, México-Querétaro, México-Pachuca de importancia para el transporte de mercancías.
Otra inconformidad central es la relacionada con los permisos municipales, pues los transportistas afirman que diversas autoridades locales les exigen pagos para permitir el ingreso a ciudades donde realizan labores de abasto de mercancías y productos de la canasta básica.
Exigen poner alto a las extorsiones en retenes federales y militares, y exigen que los operativos se conduzcan con respeto y profesionalismo hacia los operadores y propietarios de las unidades.








































