Lejos de los “tours” convencionales en los que se visitan atractivos ya establecidos en la ciudad, región o estado, en los últimos años los visitantes de la ciudad de Oaxaca han buscado otros lugares para conocer, como los pueblos cercanos.
Los planes son variados y aunque giran en torno a los museos, la comida, la playa y demás atractivos, cada vez hay más turistas que buscan ampliar sus experiencias.
De acuerdo con los anfitriones turísticos de la ciudad, muchos visitantes preguntan por nuevos lugares, aunque también permanece el interés de aquellas personas que acuden a la capital para conocer su arquitectura y oferta museística, principalmente el Museo de las Culturas de Oaxaca (ubicado en el ex convento de Santo Domingo de Guzmán) y el Rufino Tamayo.
La capital cuenta con más museos, por los que el personal del ayuntamiento que atiende los módulos de información o está en calle en sillas de ruedas les proporciona un mapa del centro otros espacios culturales para visitar.
También hay quienes preguntan por puestos callejeros para comer algo más cercano a lo cotidiano y no lo que ofrecen los restaurantes, un interés que también tiene que ver con la economía.
En esta temporada de Semana Santa y Pascua, la capital se mantiene como uno de los tres destinos principales del estado, según la Secretaría de Turismo, que ha proyectado una llegada total de más de 242 mil visitantes al estado entre el 30 de marzo y el 12 de abril.
En el centro de la capital, cientos de visitantes siguen llegando a los mercados públicos como el 20 de Noviembre, en el que conocen parte de la gastronomía. Sin embargo, muchos más preguntan a los propios anfitriones turísticos del ayuntamiento capitalino por lugares en los que ellos se alimentan o dónde pueden encontrar “antojitos en la calle”, que no sean mercados ni restaurantes caros.
“Hay mucho coreano que viene por la experiencia de la textura y el sabor, que es diferente a un restaurante”, cuentan.
Recorridos por la ciudad y fuera
En medio de la oferta turística de la ciudad, donde los recorridos a bordo de los turibuses son generalmente de 100 pesos por persona, decenas de promotores turísticos sigue ofreciendo recorridos por comunidades cercanas o hacia la playa y otras regiones
Por ejemplo, para ir a las cascadas petrificadas de Hierve el Agua (con visita a otros sitios) el costo promedio es de 350 pesos por persona. Esto sin contar el costo de accesos a lugares como el árbol del Tule, la zona arqueológica de Mitla o los derechos de paso que piden las comunidades en torno a Hierve el Agua.
Si lo que se busca es conocer otros lugares como San José del Pacífico o Santiago Apoala, los costos son generalmente de 600 pesos por persona, mientras que un recorrido hacia Puerto Escondido cuesta 1,200 pesos por persona en una de las agencias consultadas.







































