La Comisión Nacional del Agua (Conagua) deberá efectuar recorridos de inspección en los ríos Atoyac y Salado para constatar el nivel de cumplimiento en materia de saneamiento por parte de las autoridades de los diversos órdenes de gobierno.
De acuerdo con el presidente de Litigio Estratégico Indígena (LEI), Carlos Morales Sánchez en coordinación con la CNDH la Conagua debe organizar un encuentro en el que se discuta el cumplimiento de estas recomendaciones.
Carlos Morales Sánchez, presidente de Litigio Estratégico Indígena, dio a conocer sobre una reunión de trabajo con personal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), para alcanzar diversos acuerdos enfocados en el saneamiento de los ríos de Oaxaca.
Añadió que determinaron llevar a cabo inspecciones en cada uno de los ríos, así como iniciar un diálogo con las autoridades municipales para sensibilizarlas sobre la urgencia de actuar y rescatar los cauces afectados por la contaminación.
Recordó que el organismo defensor de derechos humanos emitió recomendaciones en 2020, 2023 y 2024 para rescatar y sanear varios cuerpos de agua en el estado, como los ríos Atoyac y Salado en los Valles Centrales.
Así como, el río La Arena en Pinotepa; los ríos Tehuantepec y Los Perros en el Istmo de Tehuantepec, el río Mixteco en Santiago Juxtlahuaca; y los ríos Santo Domingo y Papaloapan en San Juan Bautista Tuxtepec.
Hasta el momento, las autoridades a quienes iban dirigidas las recomendaciones no han tomado acciones concretas para cumplirlas.
Morales Sánchez subrayó que este tipo de reuniones buscan presionar a las autoridades que han sido omisas en su deber de proteger el medio ambiente.
No obstante recalcó que la Conagua ha mostrado indiferencia frente a la grave contaminación de los ríos en Oaxaca, pero espera que, con el nombramiento de un nuevo titular, la institución adopte una postura más comprometida con el cuidado ambiental.
Y para cerrar expresó su esperanza de que, con las inspecciones y las reuniones con las autoridades locales, se logre una colaboración efectiva para detener y revertir el daño causado por años de contaminación.
“La esperanza de recuperar la vida y el esplendor que alguna vez tuvieron nuestros ríos sigue viva, pues aún estamos a tiempo de dejar un mundo mejor a las nuevas generaciones”, dijo.






































