Miles de madres mayores de 60 años de edad en Oaxaca son violentadas en más del 50% de los casos por sus propios hijos o hijas.
Así lo reveló la última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), donde 46 mil 877 mujeres mayores de 60 años revelaron haber vivido incidentes de violencia, de un total de 317 mil 716 encuestadas.
En este 14.8% de mujeres que señaló incidentes de violencia, el INEGI detectó un total de 117 mil 342 personas agresoras, de las cuales, 61 mil 115 (52%) fueron los hijos o las hijas. Del resto, 54 mil 172 fueron otros familiares y 2 mil 055 no familiares.
Por incidentes de violencia en mujeres de este grupo de edad, Oaxaca se ubica el décimo cuarto lugar de los estados con mayor porcentaje (14.8%), por encima de la media nacional del 14.6%.

Querétaro encabezó la lista de estados con mayor violencia a mujeres de la tercera edad con 19.6%, seguido del Estado de México con 19.2, Durango con 17.4 y Veracruz con 16.8%. Mientras, los estados con menor porcentaje fueron Chiapas (7.3) y Nuevo León (7.6).
De acuerdo a ONU Mujeres, “la violencia contra las mujeres adultas mayores es una problemática social y persistente que, pese a los avances normativos y socioculturales, continúa afectando gravemente la salud y la calidad de vida de miles en todo el mundo”.
“Este fenómeno, muchas veces invisibilizado, se manifiesta en distintas formas: violencia física, psicológica, económica, patrimonial, sexual y negligencia, tanto en el ámbito familiar como institucional”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la violencia hacia las personas adultas mayores constituye una violación grave a los derechos humanos y un problema de salud pública que puede derivar en depresión, ansiedad, lesiones físicas, pérdida de autonomía y hasta muerte prematura.
“En el caso de las mujeres, estos efectos suelen exacerbarse debido a desigualdades acumuladas a lo largo del curso de vida, como brechas en escolaridad, oportunidades laborales y acceso a recursos propios”.






































