Con “tres décadas de experiencia brindando asesoría, capacitación, promoción y defensa de los Derechos indígenas y Humanos”, la Asociación Civil Servicios del Pueblo Mixe, A.C. (Sermixe) que encabezan Adelfo Regino Monte y el presidente electo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar Ortiz, “recibió decenas de donaciones en el sexenio de EPN. La última registrada de 300 mil pesos”, indicó el 14 de agosto el periodista Jorge García Orozco.
El señalamiento sobre los donativos, que no son ilegales, no ha merecido la réplica por parte del oaxaqueño que será presidente de la Corte a partir del 1 de septiembre.
El documento exhibido, en poder de EL IMPARCIAL, da cuenta de una donación entre el 1 de abril de 2015 y el 30 de junio de ese mismo año por una cantidad de 300 mil pesos. Se indica que la entrega se realizó mediante dos ministraciones, la primera “al tiempo que se firmaba el convenio de concertación, el actor social apoyado y, la segunda ministración, posterior a la entrega del reporte parcial, valorando que los resultados comprometidos con el cronograma de cada actor social se hayan cumplido”, señala el escrito hecho público.
La modalidad de entrega fue a través de una transferencia electrónica y la fecha del finiquito señalada el 8 de junio de 2015, indica el informe oficial.
La causa del pueblo mixe
En la presentación de la organización de Aguilar y Regino Montes se indica que: “Nos reconocemos como Ayuuk Jääy (Mixes), Bena Xhun (Zapotecas), Ñuu Savi (Mixtecos), Cha’jna’a (Chatinos) y Afroamericanos, unidos por la dignidad, la memoria y el futuro de nuestros pueblos”.
Destaca que los Servicios del Pueblo Mixe “se fundó en 1988 con el propósito de apoyar los esfuerzos comunitarios para superar la marginación y enfrentar las amenazas que afectan al pueblo Mixe y a otros pueblos indígenas de Oaxaca”.
El ministro presidente electo de la Corte, es egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y fue asesor del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
El jugoso salario
Otro señalamiento realizado por el periodista jalisciense Jorge García Orozco, da cuenta que “Hugo Aguilar Ortiz, presidente electo de la SCJN cobró la suma de 7 millones 381 mil 715 pesos de salario en el INPI, lo que equivale a 135 mil pesos mensuales de 2020 a 2025 que tuvo el encargo”.
El 5 de julio de 2025, Hugo Aguilar Ortiz presentó su Declaración de Conclusión ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno ostentando un puesto de director general adjunto u homólogo en el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, del que es titular su amigo, Adelfo Regino Montes.
En la versión pública de la Declaración de situación patrimonial y de intereses señala que su puesto estuvo en la Coordinación General de Derechos Indígenas y su función principal fue de “Atención al Público y manejo de recursos financieros”.
En los ingresos netos del declarante, Aguilar Ortiz reconoció haber ganado 1 millón 554 mil 452 pesos del 1 de enero al 31 de diciembre del año inmediato interior, o sea 2024. Además, recibió por concepto de prestaciones, una sima adiciona de 136 mil 837 pesos. Al final luego de descuentos a los ingresos brutos, el coordinador del INPI, recibió ingresos por un millón 692 mil pesos el año pasado.
El jalón de Monreal
“En el respeto y la confianza yo le he dicho a Hugo, y a muchos de los magistrados y ministros: ¡nunca hubiera sido ministro de la Corte si no se hace esta reforma!”, indicó Ricardo Monreal, en la Cámara de Diputados, luego de que Hugo Aguilar asistiera como invitado al “Encuentro Interinstitucional México Pluricultural: Avances y Retos en los Derechos de los Pueblos Indígenas”, realizado en el recinto de San Lázaro.
El jueves, la imagen de Ricardo Monreal jalando del brazo al ministro electo, Hugo Aguilar, levantó críticas en el ámbito político. Algunos alcanzaron a expresar: “para demostrar quién manda”.
Hugo Aguilar Ortiz recibió un tirón, para que se tomaran una foto para los medios. Monreal se disculpó y afirmó que fue una manera “amigable” para evitar que tomara el pasillo equivocado y que el jalón no fue de mala fe.








































