La vida de Josué, paciente con enfermedad renal crónica y múltiples complicaciones de salud, se encuentra en riesgo luego de que el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca (HRAEO) se negara a recibirlo para continuar con su atención médica, pese a que requiere seguimiento especializado y hemodiálisis.
Esto a pesar de que la justicia federal otorgó un amparo solicitado por el Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto, A.C., para que las instituciones de salud involucradas se obliguen a detener cualquier acto de omisión que afecte su salud y garanticen la continuidad de la atención médica que necesita.
La tarde de este martes 20 de octubre, autoridades del Hospital General de Zona número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) acordaron trasladar a Josué al HRAEO. Sin embargo, el hospital de alta especialidad se ha negado a internarlo, lo que pone en riesgo la continuidad de su tratamiento.
Josué fue recibido por el IMSS desde el pasado 16 de octubre, donde le proporcionaron el servicio de hemodiálisis en dos ocasiones. No obstante, al no ser derechohabiente, dialogaron y acordaron con las autoridades del HRAEO un nuevo internamiento. Ahora, la negativa del HRAEO impide garantizar la continuidad de la atención que requiere.
El caso se remonta al 7 de agosto de 2026, cuando Josué ingresó al Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca debido a un intenso dolor abdominal. Durante su estancia fue sometido a tres intervenciones quirúrgicas y presentó diversas complicaciones, entre ellas hemorragia gastrointestinal, dificultad respiratoria, derrame pleural, infecciones, peritonitis y dolor abdominal.
Pese a su estado de salud, el 28 de septiembre el hospital emitió una nota de contrarreferencia para que continuara su atención en el Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso, unidad que carece del equipo de hemodiálisis necesario para atenderlo.
El 2 de octubre, a las 16:41 horas, Josué recibió el alta hospitalaria. Desde entonces comenzó un peregrinar por tres hospitales de la ciudad de Oaxaca en busca de atención médica para sus padecimientos.
Aunque finalmente fue atendido por el IMSS y recibió dos sesiones de hemodiálisis, la negativa del Hospital Regional de Alta Especialidad mantiene a Josué en una situación de vulnerabilidad.










































