El paso del frente frío número 2 dejó dos tragedias familiares en el sur de Veracruz, donde 10 personas perdieron la vida durante las primeras horas del lunes 19 de octubre. En Coatzacoalcos, cuatro mujeres murieron al desplomarse una barda sobre su vivienda, mientras que en Las Choapas seis integrantes de una familia fallecieron por intoxicación con gases de una planta eléctrica que encendieron para enfrentar la falta de energía.
Los dos hechos ocurrieron en medio de las lluvias y las fuertes rachas de viento que afectaron a la región. Los cuales provocaron daños en viviendas y dejaron a cientos de hogares sin suministro eléctrico.
Las muertes evidencian los riesgos que pueden agravarse durante las contingencias meteorológicas, tanto por las estructuras debilitadas como por el uso inadecuado de equipos para generar electricidad cuando se interrumpe el servicio.
UNA BARDA SEPULTÓ A CUATRO MUJERES EN VILLA ALLENDE
La primera tragedia se reportó durante la madrugada en la colonia Ejidal de Villa Allende, en Coatzacoalcos, donde una barda de concreto que dividía dos propiedades se vino abajo tras las fuertes lluvias y cayó sobre una vivienda.
Debajo de los escombros quedaron cuatro mujeres, quienes murieron a consecuencia del desplome. Familiares, vecinos y autoridades municipales participaron en las labores para recuperar los cuerpos.
Durante la mañana, las víctimas fueron identificadas como Martha Elena Cortázar Carmona, de 47 años; su hija Eva María Reyes Cortázar, de 37; Jade Cortázar, de 23, y Daniela Paloma, de 16 años.
La muerte de las cuatro mujeres dejó a una familia de luto y puso de manifiesto el peligro que representan las estructuras que pueden ceder ante las condiciones meteorológicas adversas.
Hasta el momento, la información disponible no precisa si la barda presentaba daños previos o si existían advertencias sobre su estado. Esas circunstancias serán importantes para determinar cómo ocurrió el desplome.
SEIS INTEGRANTES DE UNA FAMILIA MURIERON INTOXICADOS EN LAS CHOAPAS
A menos de 55 kilómetros de distancia, otra tragedia se registró en un rancho ubicado en el kilómetro 22 de la carretera Las Choapas-Ocozocoautla.
Durante las primeras horas del lunes, seis integrantes de una familia fueron encontrados sin vida dentro de una vivienda. Esto, luego de inhalar gases producidos por una planta de energía eléctrica que habían instalado para hacer frente a la interrupción del suministro.
De acuerdo con los reportes preliminares, la familia se quedó sin electricidad desde la tarde del domingo, cuando las fuertes rachas de viento asociadas al frente frío afectaban la región.
Ante la falta de servicio, consiguieron una planta generadora y la colocaron dentro de la casa. El equipo permaneció funcionando durante varias horas, mientras los integrantes de la familia dormían, lo que habría provocado una acumulación de gases tóxicos en el espacio cerrado.
Las autoridades fueron alertadas después de las siete de la mañana del lunes. Al llegar, encontraron sin vida a los seis integrantes de la familia.
Las víctimas fueron identificadas como Benito Santos González, de 19 años; Carlos Javier Santos González, de 18; Alexis Santos González, de 26; Jesica Mayoral, de 24, esposa de Alexis, y los dos hijos de la pareja, Emiliano y Román, de cinco y seis años, respectivamente.
Los fallecidos trabajaban en una propiedad perteneciente al exdiputado Renato Tronco. Quien acudió al lugar tras conocer lo ocurrido.
LA FALTA DE ELECTRICIDAD Y UN RIESGO MORTAL
La interrupción del suministro eléctrico fue el antecedente inmediato de la tragedia ocurrida en Las Choapas. Sin embargo, el peligro no provino únicamente de quedarse sin energía, sino de utilizar una planta generadora dentro de la vivienda.
Estos equipos producen gases de combustión, incluido monóxido de carbono, que puede acumularse en espacios cerrados y causar intoxicaciones mortales sin que las personas adviertan a tiempo lo que sucede.
Por ello, las plantas eléctricas deben utilizarse exclusivamente al aire libre, lejos de puertas, ventanas y entradas de aire. Nunca deben encenderse dentro de casas, habitaciones, garajes o espacios parcialmente cerrados, aunque haya ventilación.
La tragedia también deja una advertencia para las familias que enfrentan apagones durante tormentas y frentes fríos: intentar recuperar temporalmente la electricidad puede convertirse en un riesgo extremo si no se cuenta con condiciones seguras para operar estos equipos.
CIENTOS DE HOGARES, SIN SUMINISTRO ELÉCTRICO
Las fuertes lluvias y los vientos asociados al frente frío número 2 dejaron afectaciones en distintos puntos del sur de Veracruz. Entre las consecuencias reportadas se encuentran interrupciones del suministro eléctrico que se prolongaron desde el fin de semana.
La Comisión Federal de Electricidad informó que trabajaba para restablecer el servicio en los municipios afectados.
En este contexto, las dos tragedias muestran consecuencias distintas de una misma contingencia: en Villa Allende, el desplome de una estructura terminó con la vida de cuatro mujeres; en Las Choapas, el intento de contar con electricidad dentro de una vivienda derivó en la muerte de seis familiares, incluidos dos niños.
En total, 10 personas fallecieron en ambos hechos. Más allá de las condiciones meteorológicas, lo ocurrido plantea la necesidad de revisar los riesgos estructurales en zonas habitacionales y reforzar la información preventiva para quienes recurren a generadores eléctricos durante los apagones.
Las labores para restablecer los servicios y atender los daños son necesarias, pero también lo es evitar que la falta de electricidad y las condiciones de las viviendas conviertan una emergencia climática en nuevas tragedias.









































