Más allá de adornar las ofrendas y llenar de color los hogares cada temporada de Día de Muertos, la flor de cempasúchil posee un valor que va mucho más allá de lo ornamental. Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han documentado sus diversas aplicaciones en la industria agroalimentaria, la medicina tradicional, la agricultura y el sector textil.
Con más de 35 especies nativas registradas en el país, esta planta icónica demuestra por qué sigue siendo un pilar económico, científico y cultural para México.
USOS INDUSTRIALES: PIGMENTO NATURAL PARA LA INDUSTRIA ALIMENTARIA
Uno de los aprovechamientos más importantes —y menos conocidos— del cempasúchil se encuentra en la nutrición avícola. La flor es rica en luteína y carotenoides, compuestos pigmentantes naturales que se añaden al alimento del ganado avícola para intensificar el color amarillo de la piel del pollo y de la yema del huevo.
Esta demanda ha impulsado la producción industrial de la flor en países como China e India para la extracción masiva de colorantes. En México, el género Tagetes abarca 35 de las 58 especies que existen en América, destacando la Tagetes erecta, la variedad más emblemática de las festividades de noviembre.
PROPIEDADES EN LA MEDICINA TRADICIONAL Y RECOMENDACIONES MÉDICAS
El doctor Leonardo Alejandro Beltrán Rodríguez, investigador del Instituto de Biología de la UNAM, señala que el cempasúchil se ha utilizado durante generaciones en la medicina popular a través de infusiones para aliviar malestares como:
- Trastornos digestivos: Empacho, indigestión, diarrea, cólicos e inflamación estomacal.
- Molestias menstruales: Disminución de dolores combinando la flor con otras plantas medicinales como el pericón.
No obstante, los especialistas advierten que sus usos tradicionales no sustituyen la consulta ni los tratamientos indicados por profesionales de la salud, ya que la concentración de sus propiedades varía según la especie, preparación y cantidad utilizada.
ALIADO EN LA AGRICULTURA Y EL TEÑIDO TEXTIL ARTESANAL
El cempasúchil también desempeña un papel clave en el desarrollo sustentable y artesanal:
- Plaguicida natural: En el campo, se cultiva alrededor de diversos sembradíos como barrera biológica para repeler plagas, mientras que sus residuos se integran al suelo como abono orgánico.
- Tinte natural: En la industria textil y artesanal de estados como Oaxaca, Guerrero, Puebla y Morelos, sus pigmentos se extraen para teñir telas y fibras con tonalidades cálidas de manera 100% natural.
¿POR QUÉ SE USA LA FLOR DE CEMPASÚCHIL EN LA OFRENDA DE DÍA DE MUERTOS?
El origen de esta tradición se remonta a la época prehispánica. Su nombre proviene del náhuatl cempohualxochitl, que significa “veinte flores” o “varias flores”. Para los pueblos mesoamericanos, sus tonos radiantes simbolizaban el sol y la luz guía.
Con la evangelización, la costumbre se fusionó con las festividades católicas del 1 y 2 de noviembre. Hoy en día, las familias mexicanas trazan caminos de pétalos de cempasúchil desde la calle hasta el altar familiar, con la creencia de que su aroma penetrante y color vivo orientan a los espíritus de sus seres queridos de regreso a casa.











































