La pandemia por Covid-19 no solo ubicó a la población joven como el sector más vulnerable por el número de contagios que registra, sino también presentó un aumento considerable de casos de depresión y consumo de drogas hasta en 40%.
Ambas situaciones, que suelen ir emparejadas, se presentaron en este último año a edades más tempranas, como resultado del confinamiento, la violencia en el hogar o las dificultades que presentaron para continuar con sus estudios a distancia por diversos factores.
De acuerdo con los registros de la Secretaría de Salud federal, en el último año, las principales sustancias por las que se demandó tratamiento en el país fueron los estimulantes de tipo anfetamínico y el alcohol.
De los primeros, los estados con mayor incidencia fueron Baja California, Sonora, Sinaloa, Baja California Sur, Colima, Durango, Coahuila, Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Nayarit y Querétaro.
Por el alcohol, la mayor demanda fue en Chihuahua, Zacatecas, Aguascalientes, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Morelos, Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo. Del resto, como Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí y Campeche, la mariguana fue la droga por la que más se demandó tratamiento.
La médica psiquiatra, Adriana Xóchitl García Luna, afirmó que el año pasado se percibió un mayor porcentaje de jóvenes con ansiedad, depresión y con aumento de consumo de sustancias, pero en lo que va de este año también se han sumado niñas y niños.
Expuso que además del alcohol y tabaco, se ha incrementado el consumo de la mariguana, muchas veces como resultado de la depresión y ansiedad que les ha representado el encierro por la pandemia.
Ante este panorama en el estado, la diputada local, Victoria Cruz Villar, presentó ayer la iniciativa de reforma a la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes de Estado de Oaxaca, la cual busca prevenir y tratar oportunamente la depresión, la ansiedad y cualquier otra problemática relacionada con la salud mental.
Cruz Villar expresó que la salud mental es un principio propio de los derechos humanos, pero dadas las externalidades originadas por la pandemia y las medidas extraordinarias para contener los contagios, los problemas relacionados con la salud mental se han agravado.
La representante popular señaló que la salud mental es uno de los pilares en el comportamiento humano y su sano desarrollo, por lo tanto, debe de ser una de las principales preocupaciones y ocupaciones del sector salud.






































