A unos días de iniciar la temporada de lluvias, el 33% del territorio oaxaqueño se encuentra en prealerta de sequía que de seguir la falta de agua, entrará en alerta por más probabilidad de incendios, así como pérdida de cultivos y pasto.
El Organismo de Cuenca Pacífico Sur de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), dio a conocer que al corte del 15 de abril, son 177 municipios con estatus de anormalmente secos y de ellos, 93 con riesgo de pérdida de cultivos y pastos, así como alto riesgo de incendios, bajos niveles en ríos, abrevaderos, embalses y pozos.
El representante del organismo, Miguel Ángel Cordero, explicó que el 33 por ciento del territorio empieza a tener alerta a la declaración de sequía, un 24.2 % tiene un nivel moderado y el 2.2 % ya se encuentra en una situación severa.
Las zonas más afectadas se encuentran en el norte del Istmo, así como en la Costa y en la franja cerca a Pinotepa Nacional, indicó la autoridad en la materia.
A nivel nacional, el panorama es complicado porque se advierte un fenómeno más fuerte a lo que había en el 2020.
“Las condiciones son más desfavorables que las del año pasado; hasta marzo del 2021, la precipitación acumulada es de 5.2, cifra que representa el 30% de lo que en promedio tendría que estar lloviendo. Ahorita se tiene 17.4 mm, lo cual no parece una buena señal”, indicó.
De acuerdo con la Conagua, los municipios pueden pedir ayuda a la Conagua por la sequía para que obtengan recursos después de que las brigadas de atención evalúen las zonas dañadas. Los apoyos serán dependiendo de la evaluación.
Y aunque el panorama es incierto, será el 15 de mayo cuando comenzará la temporada de lluvias, y para junio, se podría reducir el nivel de sequía.
Del año pasado a la fecha, la Cañada ha recibido un 80% menos de lo que estaba recibiendo de precipitaciones, 50% menos en el Istmo, 25% menos en el Papaloápam y entre el 15 y 20% menos para el resto del estado.








































