Carolina fue víctima de violencia por más de 10 años y ayer perdió la vida por un derrame cerebral, luego de luchar por su vida por nueve días en el Hospital Macedonio Benítez Fuentes, de Juchitán de Zaragoza, donde ingresó por severas lesiones que le ocasionó su agresor.
Integrantes del Grupo de Mujeres 8 de Marzo, A.C. relataron que testigos del maltrato fueron quienes alertaron a elementos policiacos para su rescate, al encontrarla amarrada y torturada por varios días.
La presión de esta organización y las denuncias por redes sociales generaron la inmediata movilización de las autoridades para la aprehensión de la pareja de Carolina, conocido como “Toño Masudo”, por el delito de tentativa de feminicidio.
Por el deceso de la mujer de 28 años de edad, quien un año antes perdió un bebé en su vientre por las golpizas que recibía de su agresor, las integrantes de esta asociación civil demandaron a las autoridades la reclasificación del delito a feminicidio.
La fundadora del Grupo Mujer 8 de Marzo, Rogelia González Luis, expuso que los crímenes de odio contra las mujeres siguen en aumento y el caso de Carolina mantiene la exigencia hacia las autoridades de un alto a la violencia feminicida.
“La llevamos al Hospital muy grave, prácticamente estaba en coma. Ella resistió por varios días porque quería vivir, pero este viernes a las 8 de la mañana nos avisan que presentó muerte cerebral”, señaló González Luis.
Aseguró que el Grupo procederá de manera inmediata para presentar los elementos que puedan reclasificar el delito, a fin de que el agresor cumpla la condena correspondiente por feminicidio.
“Hay una situación de crisis donde las mujeres seguimos viviendo enormes desigualdades y que va en aumento porque muchas están en confinamiento con sus agresores. Esto pasa también con los casos de violación y abuso sexual que están enfrentando niños y niñas a manos de sus propios familiares”.
Desde el Grupo de Mujeres 8 de Marzo, A.C. pidieron a los tres niveles de gobierno tomar medidas eficaces, tanto jurídicas como progresivas para garantizar a las mujeres una vida digna y libre de violencia.
Después de Valles Centrales, el Istmo de Tehuantepec representa la segunda región con mayor número de feminicidios en el estado, donde la mayoría de las víctimas tiene al agresor en casa.







































