Grupo Televisa y Fintech Holdings anunciaron la adquisición del 100 por ciento de AT&T México por 2 mil millones de dólares, una operación que podría modificar la competencia en el mercado nacional de telecomunicaciones y consolidar a los compradores entre los principales operadores del país.
De acuerdo con la información difundida por Televisa, ambas compañías cubrirán el monto de la transacción en partes iguales. Sin embargo, el cambio de propietario todavía requiere la autorización de las autoridades regulatorias correspondientes, por lo que la operación no implica una transferencia inmediata del control de la empresa.
Una vez concretada la compra, el grupo resultante atendería a poco más de 25 millones de usuarios de telefonía móvil y a 5.8 millones de suscriptores de servicios fijos, según las cifras presentadas en el anuncio.
La adquisición también marcaría el cierre de la participación de AT&T en el mercado mexicano, donde ingresó en 2013 mediante la compra de Iusacell y posteriormente amplió su presencia con la adquisición de Nextel.
UNA OPERACIÓN DE 2 MIL MILLONES DE DÓLARES
Televisa destacó que AT&T México registró ingresos por 85 mil 400 millones de pesos al cierre de 2025 y una utilidad de mil 400 millones de pesos, cifras que ayudan a explicar el atractivo financiero de la compañía.
La operación también se produce después de años de inversión en infraestructura. De acuerdo con los datos difundidos, AT&T destinó al menos 6 mil millones de dólares entre 2018 y el periodo posterior para ampliar y modernizar su red de acceso móvil.
Para los compradores, la adquisición representa una oportunidad de incorporar una base amplia de clientes, infraestructura y capacidad operativa en un sector estratégico. No obstante, el reto será convertir esos activos en mejores servicios, mayor cobertura y condiciones competitivas para los usuarios.
Por su parte, la matriz estadounidense de AT&T señaló que la venta le permitirá concentrarse en sus negocios de banda ancha fija y móvil en Estados Unidos.
EL RETO: COMPETIR EN UN MERCADO CONCENTRADO
La integración de AT&T México al grupo comprador fortalecería la posición de Televisa en las telecomunicaciones, al combinar su presencia en servicios fijos con una operación móvil de gran escala.
Sin embargo, el tamaño de la nueva compañía también plantea interrogantes sobre la competencia. Las autoridades deberán evaluar si la operación modifica las condiciones del mercado, afecta a otros participantes o genera riesgos para los consumidores.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones y la Comisión Nacional Antimonopolio tendrán que revisar la transacción conforme a sus respectivas atribuciones antes de que pueda completarse.
La autorización regulatoria será determinante para establecer bajo qué condiciones podrá concretarse la compra y qué obligaciones, en su caso, deberán cumplir los nuevos propietarios.
EL 5G, OTRO FACTOR ESTRATÉGICO
La operación ocurre en un momento relevante para el desarrollo de las redes móviles de nueva generación. AT&T México obtuvo recientemente avances relacionados con el uso de la banda de 3.5 gigahercios, frecuencias que pueden utilizarse para ofrecer servicios 5G.
La disponibilidad de ese espectro podría favorecer el desarrollo de la red y ampliar las posibilidades comerciales del operador una vez que se concrete el cambio de control.
Aun así, contar con espectro e infraestructura no garantiza por sí mismo una mejor experiencia para los usuarios. La calidad del servicio dependerá también de las inversiones, la capacidad de la red, la cobertura y las condiciones de los planes ofrecidos.
FINTECH APORTARÍA EXPERIENCIA REGIONAL
La participación de Fintech Holdings añade otro componente a la operación. El grupo cuenta con experiencia en el sector de telecomunicaciones en Argentina, Uruguay y Paraguay, donde participa mediante la marca Personal, con servicios móviles y fijos.
Esa trayectoria podría contribuir a la administración y expansión del negocio en México, aunque los resultados dependerán de la estrategia que adopten los nuevos propietarios y de las condiciones particulares del mercado nacional.
Por ahora, el anuncio abre una nueva etapa para AT&T México, pero deja pendientes aspectos fundamentales: la aprobación de las autoridades, la integración de las operaciones y los efectos concretos que tendrá la compra sobre precios, cobertura y calidad del servicio.
Para los consumidores, el principal indicador del éxito de esta transacción no será únicamente el tamaño del grupo resultante, sino si la nueva estructura se traduce en mejores opciones y mayor competencia en el mercado mexicano.












































