Las muertes de motociclistas en accidentes de transporte van en aumento cada año en Oaxaca, de acuerdo a los registros de mortalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), con última actualización hasta 2024.
Al mismo tiempo que aumenta el número de motos que circula en la entidad, también incrementa el número de decesos, sobre todo en la población joven y en las regiones de Valles Centrales y el Istmo de Tehuantepec.
Tan solo de 2015 a 2024, la entidad pasó de 81 mil 066 motocicletas en circulación a 344 mil 027 en 2026, con gran saturación en la capital del Estado.
Mientras, en decesos de motociclistas por accidente de transporte, el INEGI reveló 73 muertes en 2024, superior a las 70 de 2023 y a las 64 de 2022, cuando empezó a duplicarse el número en comparación con años anteriores.
Y es que en 2017 el INEGI reportó 39 decesos de motociclistas, mientras que en 2018 se reportaron 21; 31 en 2019; 26 en 2020 y 21 en 2021.
El Instituto Nacional de Salud Pública recomienda en el caso de los motociclistas, utilizar correctamente un casco certificado, que reduce 40% el riesgo de morir durante un accidente y puede disminuir alrededor del 70% de una lesión severa.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el casco cumple tres funciones: Reduce la desaceleración del cráneo y, por lo tanto, el movimiento del cerebro al absorber el impacto; dispersa la fuerza del impacto sobre una superficie más grande, de tal modo que no se concentre en áreas particulares del cráneo; y previene el contacto directo entre el cráneo y el objeto que hace impacto, al actuar como una barrera mecánica entre la cabeza y el objeto.
“Los motociclistas que no usan casco corren un riesgo mucho más alto de sufrir algún tipo de traumatismo craneoencefálico o una combinación de ellos”, señaló.





































