Algunos acopian sus medicamentos en anaqueles, en la cocina, una cómoda; otros tienen su pastillero con una farmacia a su disposición; los más descuidados “botan” jarabes, cápsulas, ungüentos, “pócimas” sobre cómodas, en lugares oscuros, otros húmedos, junto al calor, sobre la estufa, en la cocina o en el lugar de trabajo desconociendo que todo ello puede llevar a la pérdida de efectividad de las fórmulas que contienen pero ¿qué debemos evitar para cuidar la efectividad de un fármaco?
Para evitar “olvidar” tomar la medicina, papá o mamá conservan su medicamento junto a pocillos, en la alacena, en algún cajón, en el horno de la estufa, a un costado del horno de microondas, sobre una cómoda si el mínimo cuidado para mantenerlos el lugares frescos, sin humedad, sin calor o fuera de los rayos del sol y descuidando fuentes de humedad o calor.
Y creemos que “no pasa nada”
“Seguro que no pasa nada”, dijo mi padre. Luego, me miró con recelo. “Vas a preguntar a algunos expertos, ¿verdad?”, preguntó.
De acuerdo con un artículo del diario norteamericano The New York Times, una especialistas de la Farmacia de la Universidad Estatal de Ohio. Almacenar la medicación cerca de una fuente de calor puede reducir su eficacia.
Un estudio que data de 2021 indica que menos de la mitad de los participantes en un estudio de 2021 guardaban sus medicamentos adecuadamente. Los oaxaqueños estamos acostumbrados a “rellenar” depósitos con un jarabe, con una crema, ungüentos, líquidos contaminando con contenido antiguo y demeritando su efectividad.
Muchos otros no concluyen todo el ciclo de un tratamiento, que de por sí es ya un error, y almacena el resto sin percatarse de la fecha de caducidad o, en el peor de los casos, desechándolos en medio del resto de la basura, con las consecuencias biológicas y ambientales que ello significa por las sustancias que contienen.
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El “baño daniño”
Guardarlas en el gabinete de medicinas del baño es una mala idea. El vapor del cuarto de baño puede erosionar los recubrimientos de los medicamentos y el calor puede descomponer los principios activos.
La cocina puede ser un buen lugar para las medicinas, siempre que sea en un “lugar fresco y seco”, lejos de las fluctuaciones de temperatura.
Las medicinas deben guardarse lejos del alcance de niños y mascotas.
Muchos medicamentos orales deben conservarse a temperaturas de entre 20 y 25 grados Celsius, según la Farmacopea de Estados Unidos.
Seguramente es el mismo caso en México y en Oaxaca, lomedicamentos con receta que se toman se utilizan de forma incorrecta. Es necesario repasar las instrucciones de uso, incluido qué hacer si nos saltamos una dosis.
INYECCIONES INCORRECTAS
Algunos pacientes se inyectan la medicación en la parte equivocada del cuerpo, se introducen un supositorio con la lámina puesta o utilizan en exceso un inhalador.
Si es necesario aplicarse una pluma de insulina o un inyectable, lo mejor es solicitar a un médico o al farmacéutico que muestre cómo hacerlo.
Para quien tiene problemas para tragar una pastilla, la mejor opción es trituras, , “obtienes básicamente toda tu dosis de una sola vez”, señaló un médico, sobre todo si el fármaco tiene un recubrimiento de liberación prolongada u otro mecanismo para liberar un principio activo más lentamente.
LOS MEDICAMENTOS GENÉRICOS
En las diferentes farmacias, es una buena costumbre preguntar si existe un medicamento genérico a la fórmula que se lleva recetada.
NUNCA TIRES MEDICINAS AL EXCUSADO O EN LA BASURA
Nunca arrojes los medicamentos caducados o sin usar por el inodoro, pero pueden acabar contaminando alguna fuente de agua. Hay que deshacerse de ellos de forma responsable.
Muchas farmacias tienen buzones seguros para depositar los medicamentos caducados.










































