La tradición oral dice que fue sembrado o plantado por el ejército del tlatoani Moctezuma, aunque el cálculo de su edad refuta esa leyenda, pues el árbol ya tenía mil años cuando este conquistó los valles centrales de Oaxaca en el siglo XV. Aún así, se le conoce como el Ahuehuete de Moctezuma, pero en realidad es el “ahuelito de las y los oaxaqueños” que habitan la capital del estado.
Su edad se estima en 1,570 años y después del Árbol del Tule, de la misma especie, es el segundo ejemplar más longevo del que se tenga conocimiento en la entidad, de acuerdo con “Nuestras Raíces. Catálogo de Árboles Notables y Emblemáticos de Oaxaca” (2019).
Entre los seis árboles notables que sobreviven en la capital oaxaqueña (de 7 que eran), el Ahuehuete de Moctezuma o ahuelito (abuelito) de los oaxaqueños es el árbol más longevo de la ciudad. Sin embargo, para llegar a sus casi 16 siglos de existencia ha tenido que sobrevivir a las inclemencias del tiempo y el abandono gubernamental y de la misma sociedad.
El ahuehuete se localiza en la Antigua Estación del Ferrocarril Mexicano del Sur, en el barrio del Marquesado. Desde hace varios años, con la instalación del Museo Infantil de Oaxaca (MIO), de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, ambas instituciones se han encargado por completo de su mantenimiento, en colaboración con especialistas, señala el director del museo. Asimismo, del higo que también está en este lugar y que es otro árbol notable de la ciudad.
Arturo Saavedra, director del MIO, cuenta que el ahuehuete ha recuperado su salud y aunque no crecerá mucho se mantiene estable. Para esto, se le riega con 10 mil litros de agua cada semana.
“Lo único que necesita es riego constantemente, es un árbol anciano, ya no va a crecer mucho ni va a ser un gran árbol frondoso como el Árbol del Tule, al que han descrito como su pariente rico. Dentro de lo que cabe, se encuentra estable, tiene hojas verdes y no ha perdido la vitalidad que tenía en la época de lluvias justo por los riesgos”, explica.
En los últimos años, Saavedra señala que el árbol estuvo bajo alto riesgo en 2016, previo a la instalación del museo, y en el 2023 y 2024, debido a las sequías.
Recientemente, la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad, instaló el Comité Técnico de Atención a los Árboles Urbanos y Notables de Oaxaca de Juárez junto con el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, autoridades federales, representantes del MIO, así como especialistas de universidades, a fin de dar seguimiento a las necesidades de los árboles notables de la ciudad.
En el caso del ahuehuete de la Antigua Estación del Ferrocarril, Saavedra refiere que próximamente se analizarán las acciones a emprender en conjunto para beneficio de este ejemplar y del higo, también de los otros árboles con esta categoría que están en la capital.
Un árbol con mucha historia
Parte de las historias que se cuentan sobre el ahuehuete de la Antigua Estación del Ferrocarril refieren que el ejemplar sirvió de apoyo para mover la estatua del Benemérito de las Américas que llegó en los vagones y está en el Cerro del Fortín.
Saavedra también ha contado que antes de que se construyera la estación del Ferrocarril por esta zona pasaba el río Atoyac , por lo que era un ambiente muy húmedo en el que pudieron crecer árboles de este tipo que necesitan de mucha agua. Sin embargo, tras desviarse el río en el siglo XVI (según las narraciones de autores como Francisco de Burgoa, Antonio Gay y Fernando Iturribarría que recoge Guillermo Rangel Rojas), el ambiente cambió y afectó al ahuehuete.
Se cuenta que un cohete también cayó en él y obligó a colocarle una protección de cantera, la misma que permanece para garantizar la estabilidad del árbol de 29.1 metros de altura y 4.62 metros de diámetro de su tronco.
El área del árbol, que hace varios años se usó como basurero se ha saneado y al menos desde en 2024 tiene una reja que se basa en la que tuvo el fresno de Morelos en el parque El Llano.







































