La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) consideró necesario encontrar un equilibrio entre el derecho a la salud y la educación, en la reapertura de escuelas para el inicio del ciclo escolar 2021-2022.
Recordó que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), todos los países deben encontrar un equilibrio entre la protección de la salud, la prevención de los trastornos sociales y económicos, así como del respeto de los derechos humanos frente a la pandemia por Covid-19.
El organismo autónomo consideró importante la reanudación de clases presenciales con la implementación de acciones y condiciones que permitan minimizar el riesgo a la salud de las y los estudiantes y sus profesores, bajo una lógica de respeto irrestricto al interés superior de la niñez y adolescencia.
Consideró que si bien existe una disposición general para regresar a clases próximamente, ese retorno debe ser voluntario y valorado de manera específica por cada escuela, municipio y entidad federativa.
“Debe estar basado en las condiciones de salud pública que presente cada estado y acompañado de los protocolos sanitarios y de movilidad correspondientes. El regreso a clases debe ser consensuado con toda la comunidad escolar, es decir, con la participación de las propias autoridades educativas, padres y madres de familia, alumnado y magisterio, de esta forma, además de garantizar la participación de todos los sectores, se legitima la decisión tomada”, apuntó la institución.








































