Apresurado y con la intención de colocar Flores y veladoras en la tumba de su padre, don Manuel Cabanzo, arribó desde muy temprano en las inmediaciones del Panteón General, pero se llevó la sorpresa que los únicos visitantes que se encontraban en el acceso principal eran elementos de la Policía e Inspectores municipales.
“Cuidan los muertos y descuidan a los vivos, dicen que no van abrir los panteones pero los centros comerciales y el Andador Turístico están a reventar, no le veo nada de malo que pudiéramos entrar a dejar unas flores y veladores”, comentó el ciudadano y se resignó a retirarse de la zona.
A diferencia de otros años, en estas celebraciones por el Día de Muertos, la pandemia silenció totalmente las calles aledañas al cementerio, pues las autoridades municipales no permitieron la instalación de tianguistas y mucho menos de los juegos mecánicos que arribaban en esta temporada en los alrededores del camposanto.
Algunos ciudadanos no se quedaron con las ganas de darles la bienvenida a sus seres queridos, por lo que decidieron colocar veladoras en la entrada y unos lanzaron pequeños pétalos de flores de cempasúchil desde el exterior.
La mayoría de las veladoras fueron retiradas y otras se apagaron por el viento gélido que se presentó durante la mañana de este domingo en la ciudad capital, la única veladora que permaneció encendida en la entrada del panteón fue una dedicada a doña Micaela, la cual se le colocó un cubrebocas para evitar los impactos del aire.
“Ningún panteón se va abrir este día, mucho menos mañana, los jefes dicen que será hasta que el semáforo se encuentre en verde, quién sabe para cuándo porque de repente cambia a amarillo pero luego regresa a naranja”, comentó uno de los oficiales que resguarda en cementerio, el más antiguo y tradicional del municipio de Oaxaca de Juárez, también conocido como el panteón San Miguel.
En tanto los operativos se extendieron en todos los panteones como Jardín, Ex Marquesado, Xochimilco, San Luis Beltrán, entre otros, en el Andador Turístico la presencia policiaca fue escasa, incluso los paseantes aprovecharon para realizar actividades físicas sin respetar las medidas sanitarias como el uso del cubrebocas y la sana distancia.










































