Los hechos que ocurren a diario en la capital son tomados últimamente con extremismo por parte de los capitalinos, en medio de la tensión que se vive por los casos del coronavirus.
La mañana de ayer, un hombre de unos 55 años que falleció al interior de una farmacia ubicada en el módulo principal del Mercado de Abasto, generó una oleada de rumores y desinformación.
En cuestión de minutos, la fotografía del individuo circuló rápidamente en los grupos de chats y redes sociales, atribuyendo el deceso a la epidemia que ha cobrado la vida de dos personas en el país, sin embargo, se confirmó que fue por un paro cardiaco.
Y es que de acuerdo con los primeros reportes, el hombre esperaba una consulta con el médico de la farmacia de Similares y se sentó en las butacas para esperar su turno, no obstante, antes de ser atendido, falleció.
Mientras que en el estado se mantienen dos casos confirmados y quienes generaron incertidumbre en la capital y la Ciénega, Zimatlán, en donde incluso la autoridad municipal alegó discriminación.
Debido a las constantes noticias falsas que circulan básicamente en las redes sociales, la autoridad municipal de la capital habilitó cuatro líneas telefónicas para brindar información y orientación sobre el Covid -19.
Otro caso que ha generado una psicosis entre personal médico y familiares de pacientes es en el hospital civil “Aurelio Valdivieso”, dado que la muerte de dos personas por enfermedades agudas respiratorias.
Enseguida, los que se enteraron de los decesos denunciaron que a las personas enfermas no se les practicaron las pruebas para coronavirus, lo que detonó molestia y preocupación en el nosocomio.






































