A nivel nacional, el Congreso del Estado de Oaxaca sigue siendo uno de los más costosos, con áreas de lujo y gastos excesivos en cada legislatura.
Tan solo en el ejercicio fiscal 2025, al Poder Legislativo se le asignó un presupuesto de 749 millones 070 mil 688.71 pesos, mismo que hasta diciembre devengó la totalidad de este recurso.
De este presupuesto, más del 80 por ciento fue comprobado como transferencia, asignaciones, subsidios y otras ayudas sin especificar los rubros directos en que fue destinado.
Además, parte de este gasto se destinó a la rehabilitación del salón de plenos, así como la habilitación de una nueva sala de presidencia con una inversión millonaria de 40 millones de pesos (mdp).
Aunque legisladores omitieron transparentar la inversión realizada en cada área, fuentes del congreso local dieron a conocer que también se dio una manita de gato al gimnasio que se ubica al interior de la sede del Poder Legislativo.
Cabe destacar que el gimnasio fue construido cuando el ex priista Alejandro Avilés Álvarez fungía como presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la LXII Legislatura en el que se erogó la cantidad de 1.2 mdp para la adquisición de aparatos como bicicletas estáticas, prensa de piernas, levanta pesas, caminadoras, entre otros.
Debido a la polémica que generó su apertura, los mismos diputados y diputadas del PRI decidieron cerrarlo durante el 2014 y con la llegada mayoritaria del grupo parlamentario del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la LXIV Legislatura, el Gimnasio Fifí fue reabierto por los integrantes de la Comisión Permanente de Cultura Física y Deporte.
A la fecha, el gimnasio permanece cerrado durante el transcurso del día y se desconoce si las y los legisladores hacen uso de ello.







































